Redaccion

Neska

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Todo comenzo un lunes 7 de agosto de 2000. Tenia 10 años y deseaba con todas mis fuerzas, desde pequeña, tener un perrito a mi lado, con el cual pudiera jugar, pudiera abrazarle, y hacernos compañia mutuamente. Así que, ese dia, a las 6 de la mañana, partimos desde un precioso hotel de Viveiro (Lugo) hacia un pequeño pueblo de Cantabria, Potes. Alli nos esperaba una chica que habiamos conocido a traves de unos amigos, ella estaba al cargo de una pequeña granja de animales.

Un dia vió a una persona, si se le puede llamar asi, que tenia dos cachorros de pastor vasco atados con una cuerda. Este pastor tenia una perra que habia dado a luz a cachorros, y este hombre no los queria asi que pensó que la mejor opcion era tenerlos atados dia y noche, lloviera o hiciera sol. Esta mujer un dia entró en su finca, se los robó, e intentó como pudo darlos en adopcion.

A nosotros nos llego la noticia de que había un perro y una perra esperando a alguien que les diera una segunda oportunidad. Asi que decidimos ir inmediatamente a la granja a por nuestra futura perrita. Cuando llegamos alli, salió de dentro de la casa una perrita muy pequeña, sucia y con el rabo metido entre las piernas del miedo que tenía. Tras hablar unos minutos con la chica que le habia acogido, nos fuimos a meter al coche, ella parecía que sabia su destino y se metio corriendo dentro del vehiculo.

Desde Cantabria fuimos directos a mi pueblo, un pequeño pueblo de la provincia de Cáceres. Todo el camino fui mirandola, nunca pensé que llegaria ese momento. Tras varios parones en el camino para que hiciera sus necesidades, llegamos a la 1 de la mañana a mi pueblo. Alli nos esperaba toda la familia deseando ver al nuevo miembro de ella.

A partir de ese dia, mi perra me ha traido una alegria tras otra. Aunque tambien me ha traido mas de un disgusto...como cuando se rajó el pecho tras saltar por encima de un inodoro roto que algun "limpio" habia arrojado al campo, incidente que por casi le cuesta la vida con solo un añito, si no hubiera sido por la rapida actuacion de mi prima veterinaria, a la que le agradezco lo que hice por nosotros. Tambien nos ha conllevado muchos nervios y sobresaltos, como cuando una vez en la playa, se solto de la correo y se echo a correr detras de las gaviotas, y por mas que la gritabamos no paraba, finalmente paro y nuestro susto acabo.

La mayor alegria es verla a mi lado todos los dias. Esta es la historia de como mi perra ,de 8 años, llego a nuestras vidas, y de como la ha endulzado dia tras dia.

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