Me siento muy feliz de que con este simple relato, pueda colaborar con el cuidado de las pobres mascotas abandonadas. Os presento a mi querido "Tristán", ahora tiene cuatro años, ya casi cinco. Lleva con nosotros desde los dos meses, fue muy emocionante el día que fuimos a recogerlo, pues era la primera vez que teníamos un perro y estabamos todos muy ilusionados.
Somos un matrimonio con dos hijas, en aquellos tiempos tenían cuatro y ocho años, Tristán fue como un bebé para todos. Con el paso del tiempo seguimos considerándolo como al hijo y al hermano pequeño, es uno más, una de nuestras mejores experiencias.