Agencia EFE

Foto: Consejos para no faltar a la cita diaria con el inodoro
Madrid, 13 abr (EFE).- El estreñimiento o dificultad para “ir de vientre” ocasiona desde malestar psicológico, pesadez digestiva, piel deteriorada, celulitis y hasta un mayor riesgo de cáncer de colon. Pero existen remedios muy sencillos que permiten agilizar la actividad intestinal.
¿Tienes problemas de estreñimiento? Come alimentos muy ricos en fibra, como las frutas, legumbres, verduras y cereales. Practica ejercicio físico o deportes con asiduidad. Bebe agua y líquidos en abundancia. Acostúmbrate a comer e ir al baño con regularidad. Evita el sedentarismo, las prisas, el estrés y los alimentos refinados.
Según los especialistas, si adoptas estas costumbres nunca necesitarás recurrir a un laxante para regularizar tu dinámica intestinal, y evitarás las desagradables sensaciones y los efectos negativos directo e indirectos en la salud, que sufre un elevado porcentaje de mujeres debido a las deposiciones difíciles o poco frecuentes.
¿Evacuas dos veces a la semana o menos? ¿Cuándo consigues hacerlo tus deposiciones son duras o tienes la sensación de que son incompletas? ¿Sueles sentir el vientre repleto e hinchado? ¿Cada visita al baño se convierte en un esfuerzo agotador?
Estos son los mejores antídotos naturales para remediarlo:
• Fibra: el gran aliado del intestino.
Este compuesto presente en los alimentos vegetales funciona como un laxante natural, debido a la acción detergente de sus sales y al efecto irritante de las partículas vegetales, y a que, además, aumenta el volumen de la masa fecal, produce el gas intestinal que empuja las heces, y retiene el agua que evita que se endurezcan.
No todos los estreñimientos desaparecen con una dieta rica en fibras, pero todos mejoran. Los expertos aconsejan ingerir de 30 a 50 gramos diarios de esta sustancia.
Para aprovecharla mejor, recomiendan comer las frutas con cáscara, mantener una dieta rica y variada en alimentos vegetales, recordar que las fibras abundan sobre todo en las judías, lentejas, garbanzos, pan integral y las frutas, y que la toma regular de 3 ó 4 piezas diarias de frutas, y la inclusión de verduras, legumbres y cereales en la dieta ayuda a cubrir las necesidades de fibra.
• Si te pones en movimiento, tu vientre también lo hace.
La actividad física regular ayuda a estimular los movimientos intestinales, mientras que el sedentarismo los vuele más lentos. El ejercicio aeróbico como andar, correr o nadar es el mejor para activar el intestino.
Es importante practicar alguna forma de deporte, caminar de media a 1 hora al día, o al menos efectuar algunos ejercicios que refuercen la musculatura del abdomen, una zona que interviene en la movilización intestinal.
• Tripas bien educadas y entrenadas.
La solución para el estreñimiento crónico pasa por reeducar la actividad intestinal. Dedica unos minutos diarios para acudir sin prisas al cuarto de baño, preferentemente a la mañana, después de desayunar, para aprovechar el estímulo siguiente al llenado del estómago. O al menos, fija una hora, exista o no necesidad, para acondicionar progresivamente el estímulo evacuatorio.
Otros consejos: atiende a tu cuerpo y ve al baño lo antes posible, en vez de dejarlo para después, cuando “sientas ganas”, y siéntate en el retrete durante 10 minutos, después de la misma comida, cada día, y relájate.
• Más líquidos, más fluidez evacuatoria.
Bebe 2 litros de agua al día, incluidos zumos de fruta: el líquido es un activador del intestino y sin el agua la fibra puede estreñirte más. Evita las aguas minerales con gas, que aumentan la flatulencia del estreñimiento, y modera el consumo de café, té y el alcohol: diuréticos que contribuyen a deshidratarte y por ello a estreñirte. Tomar un vaso de agua fría o templada al levantarse ayuda a estimular la actividad intestinal.