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Dejar de fumar tiene más posibilidades con ayuda médica

Madrid, 26 dic (EFE).- Los datos de la encuesta más reciente sobre los problemas derivados de la adicción al tabaco indican que la mayoría de los ex fumadores europeos cree que la ayuda médica hace más fácil que sea un éxito dejar el hábito de fumar, frente a una minoría que es partidaria de abandonar el cigarrillo por sus propios medios y a base de fuerza de voluntad.

Un sondeo divulgado en los primeros días de julio sobre el problema del consumo de tabaco en Europa, en el marco de la campaña para dejar de fumar "Llamen a un médico", reveló que la mayoría de los ex fumadores considera imprescindible la ayuda de un doctor para alcanzar tan ansiado objetivo.

Según los datos de la encuesta Quitters, en la que participaron un millar de ex fumadores de España, Reino Unido, Alemania e Italia, el 68 por ciento de los que fueron asistidos por un médico en su tratamiento para dejar de fumar, conseguirá no hacerlo nunca más, frente al 44 por ciento de los que lo dejan sin esta ayuda, en palabras del neumólogo Juan Antonio Riesco, especialista en tabaquismo.

Otro dato significativo de la muestra es que el 45 por ciento de los que quieren dejar de fumar lo han intentado al menos dos veces.

La campaña, que trata de aportar a los fumadores una información diferente para ayudarles a dejar el tabaco, consiste en una serie de vídeos con imágenes cotidianas, tomadas en escenarios reales, como un bar o una parada de colectivo, en las que un joven, al ver que alguien enciende un cigarrillo, sale corriendo y grita: "Llamen a un médico", para que éste acuda en ayuda del fumador, al que se considera un enfermo.

Los vídeos se pueden contemplar en la página "llamaraunmedico.es", que incluye información y consejos para dejar de fumar, y un enlace con la web www.rompeconeltabaco.es, en la que se accede a documentos de ayuda. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, que se ha vinculado a la campaña, ha recomendado el uso de nuevas medidas contra la adicción al tabaco, como los chicles de nicotina, como paso previo al tratamiento para dejar de fumar.

Mientras tanto, la prohibición de fumar en lugares públicos cerrados se extiende como mancha de aceite por el mundo: Reino Unido, Francia, Turquía, Nicaragua, Rio de Janeiro (Brasil), Israel y algunos estados norteamericanos ya la han introducido en sus leyes mientras que en Japón el hábito de fumar se ha convertido en misión casi imposible.

En Inglaterra la prohibición motivó que unas 400.000 personas hayan dejado el tabaco en el año transcurrido desde que se introdujo la prohibición de encender cigarros en lugares públicos, según un estudio del University College de Londres. Los responsables del estudio se congratulan de que el abandono del tabaco por parte de tantos miles de fumadores se traducirá en los diez próximos años en 40.000 muertes menos por enfermedades relacionadas con el consumo del dañino producto traído de América.

El Gobierno británico prohibió fumar en todos los lugares públicos, incluidos bares y restaurantes, el 1 de julio de 2007, y el cumplimiento de esa ley por los ciudadanos es prácticamente total, según constatan los departamentos encargados de velar por el cumplimiento de la normativa.

Aunque el 22 por ciento de la población británica es aún adicta al tabaco, los datos de la encuesta resaltan que el efecto ha sido de igual magnitud tanto entre los pobres como entre los ricos.

Al margen de la severa prohibición gubernamental, la industria tabaquera lo tiene cada vez más difícil en el Reino Unido, donde las cajetillas de cigarrillos están cada vez más caras debido a los impuestos que las gravan y donde está muy perseguido la venta de tabaco a menores de 18 años.

Pero en el Viejo Continente no todas las noticias sobre el abandono del hábito del tabaco son halagüeñas. El Servicio Federal de Protección al Consumidor de Rusia denunció, con motivo del Día Mundial sin Tabaco del 31 de mayo pasado, que son cada vez más las mujeres y los jóvenes que se suman al hábito nocivo de fumar en ese país.

Según un estudio, en los últimos 20 años la cifra de fumadores aumentó en 440.000 personas y se observó una clara tendencia a un aumento del hábito de fumar entre los jóvenes y a una edad cada vez más temprana. Por si fuera poco, el 40 por ciento de los chicos y el 7 por ciento de las chicas entre 15 y 19 años fuman hasta 12 y 7 cigarrillos al día, respectivamente.

Datos oficiales revelan que en Rusia fuman más de tres millones de adolescentes, medio millón de ellos chicas. En términos relativos, actualmente el 65 por ciento de los rusos y más del 30 por ciento de las rusas consumen tabaco, de los cuales el 80 por ciento de los hombres y el 50 por ciento de las mujeres comenzaron a fumar antes de los 18 años. Como consecuencia de tan alarmantes cifras, las autoridades calculan que “aproximadamente el 25 por ciento de las personas que fuman regularmente mueren prematuramente".

De otro lado, el consumo del tabaco no solo puede provocar enfisemas y riesgo de cáncer de garganta, pulmón y boca, entre otras patologías. El pensador alemán Carlos Marx, cuyas teorías fueron el germen de la ideología comunista, padecía una dolorosa enfermedad de la piel, la hidradenitis supurativa aguda, por su excesiva adicción al tabaco, según las conclusiones de los profesores de medicina alemanes Rudolf Happle y Arne König, de la Universidad de Marburg, a partir de estudios clínicos e informes históricos sobre el autor de "El Capital".

Marx sufrió durante sus años de exilio en Londres, en el siglo XIX, dolorosos abscesos y fístulas en las axilas y las ingles, así como en la zona perianal, que él combatía a veces con cataplasmas de opio. A juicio de los estudiosos ese mal tenía su origen en el elevado consumo de tabaco, como ratifica un estudio realizado por ambos doctores con pacientes que padecen esa enfermedad y de los que el 89 por ciento eran fumadores empedernidos.


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