Agencia EFE

Foto: La gimnasia aeróbica te quita años
Madrid, 14 nov (EFE).- Una persona que mantiene una buena forma física mediante la práctica regular de ejercicios que consigan que el corazón lata más deprisa y que los músculos utilicen más oxígeno, podría retrasar el envejecimiento biológico en más de una década.
Madrid, 14 nov (EFE).- Una persona que mantiene una buena forma física mediante la práctica regular de ejercicios que consigan que el corazón lata más deprisa y que los músculos utilicen más oxígeno, podría retrasar el envejecimiento biológico en más de una década.
Gimnasia aeróbica, paseo a paso ligero, trote, esquí de fondo, natación, ciclismo, baile, pesas... Estas actividades, en las que participan grandes masas musculares, con un largo período de trabajo y a intensidad moderada, son una "fuente de juventud".
Si practicas ejercicios aeróbicos de manera regular, para mantenerte en forma, tu edad biológica puede reducirse ¡entre 10 y 12 años!, según un reciente estudio médico.
La potencia aeróbica o capacidad de realizar un trabajo físico, mediante un consumo de oxígeno y generación de energía óptimos, comienza a declinar en la mediana edad.
Pero la investigación de la Universidad de Toronto en Canadá, muestra que un largo periodo de ejercicio aeróbico de intensidad relativamente alta puede aumentar la potencia aeróbica máxima en 25 por ciento, lo cual se traduce en un efecto rejuvenecedor.
El ejercicio aeróbico también reduce el riesgo de enfermedades graves y acelera la recuperación después de lesionarse o enfermar, contribuye a mantener la potencia muscular, el equilibrio y la coordinación, lo cual reduce el riesgo de sufrir caídas, y las consiguientes lesiones y fracturas.
"Al parecer hay buena evidencia de que la conservación de una ingesta máxima de oxígeno aumenta la probabilidad de que una persona mayor sana pueda mantener su independencia", han señalado los autores del estudio canadiense.
Además, el ejercicio aeróbico moderado puede ayudar a reducir la ansiedad y mejorar la calidad de sueño en la gente con insomnio, según un estudio de investigadores de la Universidad Federal de Sao Paulo, en Brasil.
Los expertos dividieron a 28 mujeres y 8 hombres con insomnio crónico primario en tres grupos de ejercicio: ejercicio aeróbico moderado, aeróbicos vigorosos y de fuerza moderada, y un grupo de control.
Tras la sesión de ejercicio, aquellos que practicaron ejercicio aeróbico moderado mostraron reducciones en la latencia del inicio del sueño, tiempo despierto y aumentos en el tiempo total de sueño y eficiencia del sueño. También mostraron una disminución del siete por ciento en la ansiedad.
Según la base de datos Medline, de la Biblioteca Nacional de Medicina y los Institutos Nacionales de la Salud de EE.UU., los ejercicios aeróbicos hacen que el corazón bombee sangre de forma más rápida y con mayor fuerza de lo normal. Debido a que la sangre se bombea más rápido, necesita oxigenarse con mayor rapidez, lo que acelera la respiración.
El ejercicio aeróbico fortalece el corazón y promueve niveles de colesterol saludables. Entre los ejercicio aeróbicos de bajo impacto están el caminar y nadar. Correr, jugar tenis y bailar son considerados “aeróbicos de alto impacto”.
Para comenzar a ejercitarse, los expertos recomiendan hablar primero con el médico, lo cual es especialmente importante si se ha permanecido inactivo, se padecen problemas de salud, se cursa un embarazo o se tiene una edad avanzada.
Estos son otros consejos para comenzar un programa de ejercicio:
• Escoja algo que disfrute. Asegúrese además de que sea físicamente apropiado para usted.
• Búsquese un compañero. Practicar ejercicio con alguien, puede hacerlo más divertido.
• Varíe su entrenamiento. Tendrá menos probabilidades de aburrirse o de lesionarse si se cambia de rutina. Camine un día, ande en bicicleta al siguiente.
• Elija una hora cómoda. Evite entrenar poco tiempo después de comer, o cuando hace mucho calor o frío en el exterior.
• Busque la diversión. Si opta por cosas divertidas, como dar una caminata por el parque o aprender bailes de salón o a jugar al tenis, estará más estimulado para entrenar.
Por Daniel Galilea