Madrid, 2 jul (EFE).- El sesenta por ciento de los niños que sobreviven a un accidente acuático padecen secuelas permanentes relacionadas con pérdidas de conocimiento, lesiones cervicales y fracturas, ha afirmado hoy la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad de Madrid (FAMMA).
En España, entre 70 y 150 niños mueren anualmente como consecuencia de accidentes acuáticos en playas, piscinas, ríos embalses, por tal motivo FAMMA, a través de un comunicado ha exhortado a los bañistas y a los padres o tutores de niños a tener cuidado en las zonas de baño.
El perfil del español que sufre una lesión de luxación o fractura en las vértebras del cuello corresponde a un varón de entre 15 y 25 años, lo que representan el 80 por ciento de los accidentados.
En total, anualmente alrededor de 1.000 personas sufren lesiones medulares de distinta gravedad, a veces por sumergirse en una zona donde la corriente ha arrastrado rocas, encarar mal una ola o por desconocimiento de la profundidad de las aguas del lugar, ha explicado el presidente de FAMMA, Javier Font.
Además, según las estadísticas del hospital de referencia de Toledo, cada año unos 60 españoles se convierten en tetrapléjicos tras haber sufrido un accidente después de arrojarse de cabeza en alguna zona acuática con poca profundidad o con rocas ocultas bajo la superficie.
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