A. Arabia

Autor: D.R.
Correr influye en la mayoría de las funciones orgánicas. Tan sólo dos kilómetros diarios son suficientes para reducir el riesgo cardiaco, el estrés y quemar calorías.
• El mejor fármaco
Las paredes del corazón ganan grosor, al igual que los ventrículos aumentan su tamaño. Esto permite que con cada latido, llegue más sangre a los pulmones. El pulso en reposo puede bajar en más de un 20%.
• Reduce la grasa corporal
La mujer tiene un 27% de grasa corporal. Estos niveles se pueden rebajar con tres sesiones a la semana de 30 minutos, lo que supone quemar 1.300 calorías semanales. Si bien es verdad que al correr se elimina la grasa, más cierto es que ésta reaparece cuando se deja de correr.
• Fortalece los huesos
Al correr con moderación ayudamos a aumentar el grosor de los huesos de las piernas y los pies. Además, muchas mujeres han comprobado que corriendo afi nan las caderas y los muslos.
• Mejora el estado mental
Unos kilómetros a la semana te ayudan a liberar endorfinas, una hormona que produce una sensación de bienestar y exaltación del ánimo. Los expertos aseguran que, además, la capacidad mental aumenta. Ánimo, no se pierde nada por comprobarlo.
• Estimula la circulación
Está demostrado: durante el ejercicio y su recuperación, las arterias se dilatan para admitir un mayor volumen de sangre y poder dirigirlo hacia aquellos órganos que lo necesiten. Tras varios entrenamientos notarás tus piernas más ligeras y sufrirás menos calambres.
• Articulaciones más flexibles
Estarán lubricadas y más flexibles. Sin embargo, en el caso de estar afectadas por una enfermedad puede ser contraproducente.