Marisol Guisasola

Autor: IMAGELIBRARY
Más ejercicio y menos calorías, es el mensaje machacante de todas las dietas. El problema es que la teoría no suele funcionar. En cambio, sí tienen éxito las pautas sencillas y prácticas. Las que te proponemos están diseñadas para perder de 3 a 9 kilos... y más, de forma progresiva.
Haz ejercicio sin que nadie se de cuenta
• Sube las escaleras en vez de coger el ascensor. Cinco minutos seguidos cuesta arriba son unas 140 calorías quemadas.
• Mientras preparas la comida, haz cinco fl exiones. Extiende después los brazos en horizontal y dibuja círculos con ellos, subiéndolos por encima de la cabeza.
• Cuando estés sentada, realiza giros con los pies y mueve los dedos hacia ti. No sólo quemarás calorías, sino que mejorarás la circulación.
• Mientras esperas en la tienda, contrae los músculos de las nalgas, tensa los muslos, mete el abdomen... Estos ejercicios te ayudarán a tonifi car los músculos.
• En la oficina, no mandes correos electrónicos a tus compañeros. Levántate y habla con ellos.
• Procura estar de pie en las salas de espera. Quemarás 36 calorías más por hora que si estás sentada.
El poder de la música
Todos los espectadores de “Mira quién baila” y programas similares lo vieron con sus propios ojos: cualquiera que fuera su edad, los concursantes adelgazaban y se ponían en forma en pocas semanas. En las entrevistas, confesaban además que el concurso había mejorado su estado de ánimo. Y es que el baile en todas sus formas –desde las sevillanas a la danza del vientre pasando por la salsa o el break dance– es uno de los mejores ejercicios imaginables. Dependiendo de la intensidad, puedes quemar entre 300 y 700 calorías a la hora bailando tu ritmo favorito y disfrutando a tope (algo que no es fácil de conseguir entre las aburridas paredes de un gimnasio).
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TRUCOS ADELGAZANTES
Come delante de un espejo
Un estudio con personas que intentaban perder peso comprobó que las que comían delante de un espejo reducían su ingesta de alimentos a la mitad. Al parecer, vernos comiendo nos confronta con nuestros objetivos y nos recuerda que estamos intentando adelgazar.
Pon picante en el plato
Se ha comprobado que la capsaicina presente en las guindillas o la cayena reduce el apetito. En general, las salsas picantes no sólo ayudan a comer menos, sino que hacen que el organismo queme más calorías durante algunos minutos.
Retira toda la comida cuando termines de comer
Las personas afi cionadas a las largas sobremesas tienen mayor riesgo de sufrir exceso de peso, entre otras cosas porque siguen comiendo pan, postres o los restos que quedan en la mesa (lo que ayuda a multiplicar las calorías).