Se llama Alli y, no por coincidencia, se pronuncia igual que “aliado” en inglés. El primer fármaco de venta sin receta para el control del peso aprobado por la Agencia Europea del Medicamento funciona evitando que el organismo absorba parte de la grasa (más o menos el 25%) de los alimentos ingeridos... y las calorías de esas grasas.
En realidad, no estamos ante un producto nuevo, sino ante la versión, con la mitad de la dosis, del fármaco “adelgazante” Xenical (Orlistat), que se vende con receta médica y que lleva más de 10 años en las farmacias españolas. Los laboratorios GSK adquirieron los derechos para la venta sin receta a Roche, quien conserva los de la versión con receta. La compañía quiere explicar, por un lado, que el fármaco funciona y, por otro, asegurarse de que los potenciales compradores –adultos con un índice de masa corporal de 28 o más– sepan cómo usarlo para evitar los desagradables efectos derivados de una utilización indebida... y que no acaben abandonando el tratamiento. “Los estudios clínicos demuestran que, utilizado en combinación con una dieta hipocalórica baja en grasas, este medicamento puede ayudar a perder un 50% más de peso que haciendo sólo régimen”, señala la dra. Susana Monereo, jefa de Endocrinología del Hospital de Getafe. “Así, si sigues una dieta hipocalórica para perder cinco kilos en dos meses, puedes perder hasta 7,5 kilos en ese mismo tiempo, sin más restricciones calóricas. El problema es que, si consumes mucha grasa, tienes alto riesgo de experimentar efectos poco deseables. La razón es que la grasa que no se absorbe pasa sin más a través del tracto digestivo y puede producir retortijones, urgencia para ir al baño, gases con “escapes” y, en algunos casos, pérdida del control de las heces...”.
Dieta baja en grasa
Por eso el propio producto (el envase contiene 90 pastillas, de las que hay que tomar tres al día) incluye varias “guías” con consejos sobre planificación de comidas, qué pedir en un restaurante, tablas de calorías y de grasa y hasta un diario para anotar la ingesta diaria de grasas.
“Si una persona utiliza Alli, su comida no debe contener más de 15 o 20 g de grasa”, explica Lourdes Santos, madrileña residente en Miami que lleva tres meses tomando el fármaco (en EE.UU. está a la venta desde 2007). “Si sobrepasas esa cantidad –y una ración mediana de patatas fritas tiene 20 g–, unas horas después puedes tener que salir corriendo al baño... e incluso no llegar. De hecho, muchas usuarias comentan en los blogs de este producto que llevan unas braguitas de repuesto por si acaso”. Hay quien asegura que el miedo a una de esas “urgencias” acaba creándoles “fobia” a la grasa... lo cual no está tan mal cuando quieres perder peso. Lourdes asegura que a ella le impide hacer trampas con la dieta. “Por ejemplo, si salgo a cenar, llevo pensado lo que voy a pedir. Una voz interior me dice: “¡Ojo con la grasa porque puedes sufrir las consecuencias!”, explica Lourdes.
Contraindicaciones
Otro riesgo es que lo que se difunde como una “gran ventaja”, su venta sin receta, es visto por muchos como su mayor riesgo. Pensado para un público preocupado por la estética que por la salud y vendido sin supervisión, existe el riesgo de que personas en busca de resultados rápidos, sobre todo gente joven, dupliquen o tripliquen la dosis recomendada, con el peligro que eso conlleva. De momento, ya hay quien difunde esa idea en los foros de anoréxicas y bulímicas en la red... algunos de ellos menores de edad. Otras voces críticas indican que su efecto sólo perdura mientras se toma y que al dejarlo se recuperan pronto los kilos perdidos... “Todos nuestros esfuerzos están dedicados a educar al público en el buen uso del medicamento”, aclara Eulalia Higueras, directora de desarrollo de negocios de GSK en España, que anuncia que Alli estará disponible en las farmacias españolas antes de mayo. “Alli les dice: perder peso no es fácil. Tienes que volver a aprender a comer y ser parte activa del proceso. Si lo eres, el producto funciona y ves resultados. Si no, no los verás”, añade.
“El Orlistat no suprime el apetito y no actúa sobre el corazón ni el cerebro, por lo que lo de cambiar el chip a la hora de comer es crucial”, aclara la dra. Monereo. “Si no estás dispuesta a calcular la grasa, no es para ti”, insiste. Orlistat está contraindicado en embarazadas, trasplantados y pacientes que toman inmunosupresores. “Diabéticos, hipertensos, personas con problemas tiroideos o en tratamiento con anticoagulantes deben también consultar al médico antes de tomarlo”, puntualiza la doctora. “Además, es conveniente tomar un suplemento multivitamínico diario, ya que este fármaco puede disminuir la absorción de vitaminas solubles en grasa”. Los consumidores se gastan millones de euros cada año en productos “milagro” ineficaces. Ahora pueden adquirir sin receta un medicamento autorizado. Dicho esto, hay que recordar que la pastilla debe utilizarse durante periodos limitados y que es una ayuda dentro de un programa de adelgazamiento con dieta y ejercicio.
TRUCOS PARA COCINAR SIN GRASA
• Utiliza una batería antiadherente: apenas necesita aceite o mantequilla para cocinar.
• Cocina al vapor o a la papillotte (sazonado y envuelto en papel, al horno). Es mucho más saludable.
• No viertas el aceite a chorro; es recomendable y económico utilizar un pulverizador.
• Potencia el sabor con especias y hierbas frescas.
• Deja siempre enfriar los guisos y elimina la grasa de la superficie con la ayuda de una cuchara.
• Al planear tus menús piensa en marinados y escabechados. Son sabrosos y sanos.
• Aliña las ensaladas con salsas a base de yogur descremado.
• Recuerda utilizar las compotas y mermeladas como acompañamiento de los platos de carnes y pollo.