Ana Calvo
Aunque un largo invierno con temperaturas bajo cero tiene “muertos de frío” hasta a los termómetros, sí, el buen tiempo terminará llegando tarde o temprano y tu cuerpo deberá estar listo para celebrarlo. Desde hace unos meses, hemos “dejado de tener” piernas, brazos y escotes, escondidos tras capas y más capas, medias, cuellos vueltos y abrigos. Por eso, cuando nos decidamos a sacarlos de nuevo a la luz, tendremos que hacerlo en perfectas condiciones. ¿Tu mejor aliado? El ejercicio físico.
De poco sirve que, cuando empieces a ver los primeros rayos de sol, te lances decidida a corretear por el parque, ni que te "machaques" dos tardes en el gimnasio hasta que las agujetas no te dejen ni pestañear. Un plan anticipado (si puede ser organizado por un especialista, mejor), con ejercicios acordes a tus necesidades y, sobre todo, a tus posibilidades, será la mejor opción de cara a preparar tu cuerpo para el buen tiempo. Te damos tres ideas por las que puedes empezar...
Gimnasia apta para todas
• Fitness: Engloba a toda actividad física de movimientos repetidos que se planifica y se sigue de forma regular, con el propósito de mejorar o mantener el cuerpo en buenas condiciones. Es perfecto para tonificar los músculos, reducir la grasa corporal y mejorar la postura, haciendo que los cuerpos parezcan más fuertes, delgados y esbeltos. Es recomendable desarrollar rutinas que combinen los ejercicios aeróbicos con los abdominales, a fin de modelar la cintura y los abdominales de manera simultánea. Esta unión de técnicas reduce los tejidos grasos de la cintura, contribuyendo a su definición y tonificación.
Te proponemos: ejercicios GAP (gluteos, abdomen y piernas), spinning (también conocido como "ciclo indoor") o body pump (para ejercitar bíceps, tríceps, hombros… al rítmo de la música).
• Natación: Según los expertos, la natación es considerada uno de los ejercicios de resistencia más completos y efectivos, además de ser uno de los pocos recomendados para todas las edades, desde bebés hasta personas de edad avanzada. Como explica nuestra compañera Andrea Arabia en uno de sus artículos (pinchar aquí para leer íntegro), la natación nos ayuda a desarrollar todos los músculos, a quemar grasa, a reducir la tensión arterial y a aumentar la capacidad pulmonar.
Te proponemos: Aquagym, la versión acuática del fitness con todas las ventajas añadidas que aporta el medio, pues permite la disminución del impacto del cuerpo con el suelo y, por tanto, la sobrecarga de las articulaciones
• Body Balance: La combinación perfecta de las técnicas y ejercicios del Tai Chi, el Pilates y el Yoga, que te hace mover los músculos al ritmo de una música relajante inspirada en los sonidos de la naturaleza. ¿Su objetivo? Lograr el bienestar completo de cuerpo y mente. Se realizan estiramientos, corrección postural y tonificación muscular, siempre con movimientos armónicos y dedicando los minutos finales de la clase a la meditación. Además, si no te hemos convencido con todo esto, apunta: esta combinación de técnicas orientales es buena para luchar contra el estrés, mejorar el equilibrio y la flexibilidad, corregir nuestras posturas y ayudarnos en la concentración.
Te proponemos: Practicarlo incluso desde la adolescencia, pero siempre supervisado por un instructor especializado, ya que deberá valorar diferentes aspectos de tu salud antes de aprobar tu participación en la clase.