Paloma Corredor

Autor: EL CORREO
El objetivo de su práctica es lograr el control corporal, que permite reunificar la energía vital y equilibrar todos los aspectos del ser humano: cuerpo, mente y espíritu.
¿Qué es?
Se puede traducir como yoga físico. El objetivo de su práctica es lograr el control corporal, que permite reunificar la energía vital y equilibrar todos los aspectos del ser humano: cuerpo, mente y espíritu. Esto se logra mediante la combinación de los distintos elementos que integran una clase: posturas, ejercicios de respiración, relajación y meditación.
La clave.
A diferencia de otros estilos, en este tipo de clases lo importante no es la perfección o el ir superando niveles, sino lograr que cada persona escuche su propio cuerpo y trabaje hasta donde pueda.
¿Qué se siente?
Las posturas proporcionan elasticidad, firmeza, ligereza, equilibrio, resistencia y vitalidad, ya que realizan estiramientos y masajes de los órganos internos que hacen trabajar al cuerpo sin agotarlo. La respiración llena el organismo de energía, ayuda a expulsar toxinas, deshace tensiones musculares, bloqueos emocionales y problemas físicos, como el estreñimiento y el dolor de espalda. La relajación tranquiliza la mente y las emociones, y permite desconectar de los pensamientos automáticos.
El resultado.
Sales de la clase como nueva.
Sus beneficios.
• Los músculos se tonifican y fortalecen. Aumenta la resistencia, la flexibilidad y la agilidad.
•Aporta mayor vitalidad, alegría y optimismo.
• Permite adoptar una postura correcta.
•Trabaja la concentración y la atención.
Te gustará si...
Buscas reducir tu nivel de estrés o los problemas físicos comunes, como el dolor de espalda.