Paloma Corredor

Autor: REUTERS
Esta modalidad de yoga busca potenciar la concentración, tranquilizar el organismo, disminuir el estrés, aportar la certeza de que tenemos el poder de ir más allá de los pensamientos automáticos o de las creencias instaladas desde hace años, y enseñar a encauzar positivamente el pensamiento. En definitiva, una buena forma para purificar la mente.
¿Qué es?
La meditación o yoga mental es una práctica yóguica en sí misma, que en muchos centros se combina con las clases de “yoga físico” o se integra dentro de ellas, pero que también se puede practicar por separado.
La clave.
Es un trabajo de introspección. El camino que nos enseña a conocer y controlar los procesos del pensamiento, para no dejarnos arrastrar por los pensamientos negativos o automáticos que nos hacen sufrir. Se trata de poner la atención en el momento presente o de enfocar la mente en la concentración o la observación.
¿Qué se siente?
Para poder obtener beneficios de una sesión de meditación, debemos tener en cuenta unos requisitos básicos: mantener una postura estable, con la espalda recta y los miembros relajados, moverse lo menos posible, respirar de forma pausada (si es posible, por la nariz) y cultivar el propósito de mantener la atención, devolviendo la mente al presente cada vez que “se escapa”.
Sus beneficios.
- Potencia la concentración.
- Tranquiliza el organismo y reduce el estrés.
- Otorga la certeza de que tenemos el poder de ir más allá de los pensamientos automáticos o de las creencias instaladas desde hace años.
- Enseña a encauzar positivamente el pensamiento
- Purifica el inconsciente.
- Mejora la capacidad de comunicación y la atención a los pequeños detalles.
Te gustará si...
El objetivo es ir más allá de los pensamientos cotidianos. Así que meditar te ayudará a descubrir tu “oasis” interior.