Esta modalidad de yoga busca potenciar la concentración, tranquilizar el organismo, disminuir el estrés, aportar la certeza de que tenemos el poder de ir más allá de los pensamientos automáticos o de las creencias instaladas desde hace años, y enseñar a encauzar positivamente el pensamiento. En definitiva, una buena forma para purificar la mente.
¿Qué es?
La meditación o yoga mental es una práctica yóguica en sí misma, que en muchos centros se combina con las clases de “yoga físico” o se integra dentro de ellas, pero que también se puede practicar por separado.
La clave.
Es un trabajo de introspección. El camino que nos enseña a conocer y controlar los procesos del pensamiento, para no dejarnos arrastrar por los pensamientos negativos o automáticos que nos hacen sufrir. Se trata de poner la atención en el momento presente o de enfocar la mente en la concentración o la observación.
¿Qué se siente?
Para poder obtener beneficios de una sesión de meditación, debemos tener en cuenta unos requisitos básicos: mantener una postura estable, con la espalda recta y los miembros relajados, moverse lo menos posible, respirar de forma pausada (si es posible, por la nariz) y cultivar el propósito de mantener la atención, devolviendo la mente al presente cada vez que “se escapa”.
Sus beneficios.
- Potencia la concentración.
- Tranquiliza el organismo y reduce el estrés.
- Otorga la certeza de que tenemos el poder de ir más allá de los pensamientos automáticos o de las creencias instaladas desde hace años.
- Enseña a encauzar positivamente el pensamiento
- Purifica el inconsciente.
- Mejora la capacidad de comunicación y la atención a los pequeños detalles.
Te gustará si...
El objetivo es ir más allá de los pensamientos cotidianos. Así que meditar te ayudará a descubrir tu “oasis” interior.