Ana Calvo
La Píldora contraceptiva es un fármaco que contiene dos sustancias, estrógenos y progesterona, parecidas a las hormonas sexuales femeninas. Estas sustancias van a parar a la sangre e impiden que los ovarios maduren el óvulo, de manera que, al no existir la ovulación, tampoco es posible la fecundación y, por tanto, no puede producirse un embarazo.
Hay que tener en cuenta que las pastillas anticonceptivas son un fármaco, por lo que precisan llevar un tratamiento aconsejado, prescrito y seguido por un médico especialista que pueda recomendarnos el que mejor se adapte a nuestras peculiaridades y que también pueda detectar las posibles contraindicaciones que puede tener en mujeres, por ejemplo, con problemas cardiacos, de circulación, de hígado…
Sin embargo, no podemos olvidar que, si bien es cierto que este método es muy seguro para evitar embarazos no deseados (los expertos aseguran que tiene entre un 95% y un 99,9% de efectividad dependiendo de su buen uso), no protege de las enfermedades de transmisión sexual ni del SIDA.