Nuria Safón

Autor: ABC
¿Puede comer cuches? ¿Debe llevar “brackets”? ¿Y si se rompe un diente? Conocer las respuestas te ayudará a cuidar mejor la salud dental de tu hijo.
Dos de cada tres niños se lavan los dientes todos los días, pero la mitad reconoce que no lo haría si no les obligaran sus padres. De ahí la importancia de que los mayores prediquemos con el ejemplo. “Las caries no son hereditarias, pero sí los hábitos. Por eso es muy básico transmitirles determinadas rutinas saludables”, insiste el odontólogo Vicente Torres, director de la Unidad de Calidad Asistencial de la Fundación Vital Dent. Pero, ¿cuáles son los cuidados más adecuados? Varios expertos nos ayudan a despejar las dudas más comunes.
Durante el primer año
En la mayoría de los niños, la dentición tiene lugar alrededor de los seis o siete meses de edad. Los primeros dientes de leche que aparecen son los incisivos inferiores y superiores.
¿DEBO LIMPIARLE LA BOCA?
Según el estomatólogo Ignacio Corral, “los dientes hay que limpiarlos desde que salen”. Los expertos recomiendan utilizar una gasa húmeda después de cada comida o toma de leche, si el bebé es un lactante.
¿POR QUÉ BABEA TANTO?
La aparición de los dientes causa molestias, babeo y dolor en las encías. Los mordedores con líquido, que se enfrían en la nevera, son una buena opción para ayudarles a aliviar el malestar y, además, facilitan la erupción de los dientes. Asímismo, existen cremas con anestesia tópica a las que sólo se debe recurrir en casos extremos, como dientes rebeldes que no acaban de salir.
¿DEDO O CHUPETE?
Es una de las dudas más comunes entre los padres y existen varias teorías. Para Alberto Canabez, director médico de la Unidad de Odontología de Clínicas DEN, en Barcelona, “el chupete puede ser más un aliado que un problema”. Según este experto, la succión del dedo, además de deformar la boca, acarrea la probabilidad de contraer infecciones bucales de difícil tratamiento. El chupete cumple la misma función de alivio, con la ventaja de que, aunque también deforma el paladar, puedes hacerlo desaparecer cuando convenga. Pero nunca después de que el niño cumpla los dos años.
De los 12 a los 36 meses
Generalmente, los niños completan la dentición de leche a los 24 meses. A partir de los dos años, el pequeño ya puede enjuagarse la boca con agua, lo que facilita el uso de dentífrico. Los dentistas recomiendan una pasta de dientes con flúor apta para su edad.
¿CUÁNDO PUEDE USAR EL CEPILLO?
El niño puede cepillarse solo los dientes, pero los padres tendrán que repasar el cepillado”, indica el dr. Corral. A estas edades, el cepillo debe ser suave y con el cabezal pequeño para adaptarse a su boca.
¿TENGO QUE LLEVARLE AL DENTISTA?
A los dos años, y si no ha habido anteriormente ningún problema de salud dental, el niño debe acudir a la consulta del dentista. “Generalmente, en la primera visita tan sólo se realiza un diagnóstico y se explica a los padres las pautas necesarias para una correcta salud bucodental y para prevenir enfermedades”, señala Vicente Torres. De los 36 meses a los seisaños A partir de esta edad los cuidados se centrarán en la prevención y diagnóstico precoz de enfermedades.
¿SE PUEDE REPONER UNA PIEZA?
Si se produce una caída y pérdida, es importante tratar de recuperar la pieza, tanto si es de leche como permanente. Si algún diente se despega de la encía, algunos expertos recomiendan colocarlo en un recipiente con leche o suero fisiológico y acudir al odontólogo para que lo implante inmediatamente. En el caso de que el diente se hunda en la encía, se recomienda limpiar con agua la boca y acudir al médico lo antes posible. A partir de los seisaños Entre los seis y los siete años empiezan a caerse los dientes de leche y se produce el recambio de la dentadura temporal por la definitiva.
¿CUÁNTAS VECES TIENE QUE CEPILLARSE?
Durante esta etapa, el niño mejora progresivamente sus habilidades de higiene bucal y, entre los ocho y los nueve años, ya puede ser autónomo, aunque siempre está bien que los padres den un repaso a la técnica de cepillado. El cepillado debe realizarse, al menos, dos veces al día.
¿Y, SI SUS DIENTES ESTÁN TORCIDOS?
El niño puede heredar las características de nuestra boca, pero, además, una mala alimentación, la pérdida de un diente o las caries pueden ocasionar un problema de mala posición dental. Sería conveniente que la primera revisión con el ortodoncista se hiciera sobre los siete u ocho años, ya que es el momento en el que han erupcionado los incisivos definitivos y el crecimiento óseo es importante. Según el doctor Alberto Canabez, “en los últimos tiempos ha habido un gran avance en las ortodoncias para acortar los tratamientos y ganar confort. Pero lo más importante es el correcto diagnóstico”.
PREVENIR LAS CARIES
DOSIS DE FLÚOR
• Existe una relación inversa entre la aplicación de fl úor y la aparición de las caries. Por ello, a partir de los dos años ya puede introducirse en el cepillado de los niños pastas dentales fluoradas adecuadas para su edad.
• Además, existen suplementos orales en forma de gotas, que se incorporan a los biberones o las papillas.
UN CEPILLADO CORRECTO
• Enséñale cómo te cepillas tú para que te imite.
• En los niños, el cepillo se debe desplazar circularmente sobre los dientes.
• Nunca olvidéis el cepillado antes de acostaros.
• Utiliza dentífricos de sabor agradable aptos para uso infantil y cepillos con alegres colores.
• No abuses de la pasta de dientes. Para los pequeños, basta con un granito de arroz.
ALIMENTACIÓN SALUDABLE
• Limita el consumo de golosinas por su alto contenido en azúcar.
• No es recomendable mojar el chupete en edulcorantes líquidos.