La fisioterapia ofrece numerosas soluciones que contribuyen a mejorar la salud de la mujer, solucionando problemas específicos como los dolores causados por el embarazo y otros que la afectan en mayor media, como la osteoporosis, la incontinencia urinaria o los dolores causados por disfunciones sexuales de origen muscular, según el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España.
En obstetricia, la fisioterapia alivia y evita los dolores músculo-esqueléticos producidos durante el embarazo. También, favorece la plena recuperación una vez producido el nacimiento, evitando secuelas postparto.
Osteoporosis
La fisioterapia también contribuye a mantener y mejorar el estado físico de mujeres con osteoporosis, al favorecer su movilidad articular y disminuir o evitar dolores. Con ello, también se evitan pérdidas de densidad ósea, así como alteraciones morfológicas. Para combatir la osteoporosis, la fisioterapia ofrece tratamientos como termoterapia o electroterapia, termoterapia superficial o profunda, ultrasonidos, ejercicio terapéutico, electroterapia, masajes terapéuticos descontracturantes o magnetoterapia, que han demostrado científicamente su efecto terapéutico ante esta enfermedad.
Incontinencia
Otro de los problemas que suelen afectar a la mujer, especialmente con la edad, es la incontinencia urinaria. Ante ello, la fisioterapia también contribuye a prevenir esta molestia que suelen padecer cerca del 40% de las mujeres mayores de 45 años. La causa suele estar en el esfuerzo realizado en partos u operaciones quirúrgicas, que motivan una relajación involuntaria de los músculos implicados o relacionados con el aparato urológico.
Ante ello, la fisioterapia ofrece diversas alternativas que contribuyen a fortalecer los músculos y tendones de la cavidad abdominal, con lo cual se consigue mantener en control la vejiga, útero y recto, evitando las molestas pérdidas.
Disfunciones sexuales
La disfunción sexual de la mujer, especialmente la provocada por los dolores al mantener relaciones, es otro de los problemas ante los cuales la fisioterapia ofrece soluciones y tratamiento. “Una de las causas más frecuentes de este desorden es la alteración del tono muscular perineal. Un mal estado de éste afecta a la sensibilidad, pudiendo provocar dolores durante las relaciones sexuales”, ha explicado Pedro Borrego, presidente del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España.
Los últimos avances en fisioterapia contribuyen a recuperar la musculatura perineal, lo que permite combatir la disfunción sexual causa por problemas musculares y, con ello, mantener una sexualidad plena.