Ana Calvo

Autor: AFP
Este método contraceptivo de reciente implantación en la sociedad española es una especie de “tirita” compuesta por una capa de sustancia hormonal a base de gestágeno y estrógeno que se libera lentamente una vez que se aplica a la epidermis y que tiene los mismos efectos anticonceptivos que el anillo mensual en cuanto a inhibición de la menstruación, espesamiento del moco cervical, estrechamiento del endometrio y regulación del sangrado menstrual.
El parche anticonceptivo semanal tiene cuatro centímetros y medio de ancho, es muy fino y su efecto adhesivo sobre la piel le permite estar sujeto durante siete días, sin desprenderse por el efecto del agua, del sudor, del calor… Se coloca una vez a la semana en una parte del cuerpo que esté algo protegida de agentes externos, como puede ser el abdomen, los glúteos o la cara interna de los brazos.
Aunque su eficacia anticonceptiva es bastante elevada (a pesar de que pierde bastante en personas con un peso superior a 90 kg.), no protege en ningún caso de la infección por VIH u otras enfermedades de transmisión sexual.