¿Se hereda el cáncer? ¿El hecho de que lo padezcan unos familiares es sinónimo de que puedan sufrirlo otros? La respuesta, en principio, parece clara: no. En general, el cáncer no es hereditario.
¿Se hereda el cáncer? ¿El hecho de que lo padezcan unos familiares es sinónimo de que puedan sufrirlo otros? La respuesta, en principio, parece clara: no. En general, el cáncer no es hereditario, según se desprende del manual «Consejo genético. Guía para prevenir el cáncer hereditario», elaborado por el Centro de Investigación del Cáncer y la Universidad de Salamanca.
Sólo en unos pocos tipos de cáncer se hereda una cierta predisposición a sufrir mutaciones que, en algunos casos, dan lugar a tumores. Pero, incluso así, el factor hereditario no es el único determinante a la hora de desarrollar la enfermedad, si bien condiciona ante ella.
De los más de dos centenares de cánceres que se conocen actualmente, sólo un 4 o 5 por ciento, es decir, un máximo de una decena, se considera que tienen un componente hereditario. Son, por ejemplo, el cáncer de piel (melanoma), el de mama, el de ovario, el de próstata y el de colon.
También la tienen algunos cánceres que afectan sobre todo a los niños, como el retinoblastoma o cáncer de la retina.
En todo caso, los expertos están de acuerdo en que la enfermedad en sí no se hereda. Lo que se hereda es un mayor riesgo a tener las suficientes mutaciones genéticas como para que una de ellas resulte ser patogénica.
En otras palabras, se hereda una mayor susceptibilidad a sufrir una mutación de las que producen cáncer. Pero incluso así, no se heredan genes que, una vez mutados, producen cáncer. En todo caso, se heredan genes que, si mutan, están más predispuestos a inducir a otros a producir un cáncer. Son genes que, de alguna forma, actúan como intermediarios.
¿Qué es el cáncer? Actualmente se conocen más de 200 tipos de cáncer, todos con sus variantes en cuanto a órganos afectados, formas de evolucionar, pronóstico, prevención y tratamiento. Esta enorme maraña lleva a médicos y cirujanos a considerar los diferentes tipos de cáncer como enfermedades diferentes.
Eso sí, los expertos coinciden que el cáncer tiene siempre un origen genético, pero también en que en todos los casos hay una causa ambiental. Se trata de un condicionante externo que ayuda e incluso desencadena la mutación.
El ADN de las células tiene una determinada secuencia química que, ante ciertas agresiones externas, puede cambiar. Si esas alteraciones afectan a partes del ADN donde hay genes, entonces el ambiente está provocando mutaciones genéticas. Esto es puro azar: la agresión puede afectar a zonas del ADN sin genes, que son la gran mayoría, pero otras veces da de lleno en los genes y surge la mutación.
Pero, ¿cuáles pueden ser esas causas externas? Por ejemplo, los rayos ultravioleta, el tabaco, la radiactividad...
El cáncer se podrá evitar
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que para 2020 habrá 30 millones de enfermos y los tumores matarán a 10 millones de personas por año.
Pero la buena noticia es que, con los conocimientos actuales, un tercio de los nuevos casos de cáncer anuales se podría evitar.
Los enfermos con un diagnóstico precoz de determinados tipos de cáncer, por ejemplo de cuello o cuerpo uterino, mama, testículo y melanoma, que reciben un tratamiento óptimo tienen a los cinco años un índice de supervivencia del 75% o superior.
En cambio, el índice de supervivencia de los enfermos de cáncer de páncreas, hígado, estómago y pulmón no suele llegar al 15%.
Los datos de la OMS indican que siete tipos de los cánceres representan aproximadamente el 60 por ciento de todos los casos de cáncer recién diagnosticados y de muertes por cáncer en los países en desarrollo: cervical, hígado, estómago, esófago, pulmón, colonrecto y mama. El mismo organismo constata en todos sus trabajos epidemiológicos que el cáncer de pulmón es el más frecuente entre los varones, con una tasa de incidencia que ronda el 12 por ciento de todos los tumores. En estos casos, el tabaco es responsable de hasta un 90 por ciento de los tumores.
La Unión Internacional contra el Cáncer (UIC) afina estos datos señalando que el cáncer de pulmón mata a 4 de cada 1.000 personas en los países desarrollados. En el caso de las mujeres, a escala global, el cáncer más frecuente es el de mama, que se da en casi el 11 por ciento de las mujeres con cáncer, lo que, según la UIC, acaba con la vida de 6 de cada 1.000 mujeres.A bastante distancia, se sitúan los tumores de cérvix, colon-recto, pulmón, estómago, ovario y útero. Estas estadísticas dejan una conclusión muy clara: los hombres son más propensos a sufrir cánceres y, sobre todo, a morir por su culpa.