¿Tienes energía posmenopáusica? Según la antropóloga Margaret Mead, consiste en una fuerza liberadora
que aparece cuando la mujer deja atrás las ataduras de la regla, la anticoncepción y los embarazos, y siente que
pueden explorar a tope su feminidad. Frente a ese síntoma positivo, están sin duda los negativos que acompañan a esta etapa: sofocos, insomnio, ansiedad, sequedad vaginal, falta de deseo sexual... Ejercicios, extractos de plantas y vitaminas te ayudan a paliarlos.
La caída de estrógenos que se produce durante la menopausia afecta al hipotálamo, la parte del cerebro que interviene en el control de la temperatura, el apetito, los ciclos del sueño/ vigilia y el impulso sexual. Durante los sofocos, los bajos niveles de estrógenos “confunden” al hipotálamo, que interpreta que el organismo necesita liberar calor y emite una señal de alarma. Como respuesta, el ritmo cardiaco aumentan y los vasos sanguíneos se dilatan.
Hoy nos hablan de los síntomas de la menopausia como de algo patológico, que requiere el empleo de fármacos, pero no tiene por qué ser así. Si bien su llegada requiere una valoración médica, hay remedios naturales que pueden aliviar los síntomas. Estos tres han demostrado su eficacia:
• Ejercicios de Kegel. Al tonificar los músculos urinarios, vaginales y anales, estos ejercicios previenen la incontinencia urinaria, evitan el dolor coital y mejoran la capacidad orgásmica.
¿Cómo? Al realizar los ejercicios, imagina que intentas detener el flujo de orina. Para ello, debes apretar los músculos de la vagina firmemente (podrás ver si lo haces bien comprobando si detienes la orina). Mantén la tensión contando hasta tres y relaja. Repite 15 veces, por lo menos tres veces al día.
• Cimicifuga racemosa. También conocida como “black cohosh”, esta planta resulta eficaz para combatir los sofocos, la ansiedad y el riesgo cardiovascular. Varios estudios demuestran que, además, aumenta el colesterol HDL (el bueno), reduce el LDL (el malo) y ayuda a controlar la hipertensión, con lo que previene el riesgo cardiovascular. ¿Cómo? Se utilizan las raíces y los rizomas en forma de comprimidos, extractos o fluidos. Está contraindicada para mujeres embarazadas y niños menores de 18 años.
• Vitamina E. Como consecuencia de los bajos niveles de estrógenos, la sequedad vaginal está a menudo detrás de la pérdida de interés en el sexo de muchas mujeres. Para mejorar la hidratación de las membranas vaginales, además de los lubricantes de base acuosa que se venden en farmacias, puedes recurrir a cápsulas de vitamina E.
¿Cómo? Abre una cápsula y aplica el aceite con un suave masaje en la vulva y la vagina. Ricos en vitamina E, los aceites de germen de trigo, girasol y oliva también resultan útiles, lo mismo que los geles con isoflavonas de soja y las cápsulas de aceite de onagra.
PARA SABER MÁS...
• Asociación Española para el Estudio de la Menopausia: www.aeem.es, telf.: 91 350 27 65.
• “Convivir con la sexualidad en la menopausia”, por Camil Castelo- Branco (Ed. Médica Panamericana).