Andrea Arabia

Autor: ESCUDERO
• Por su carácter hormonal y cíclico, la endometriosis se disemina por el organismo con cierta facilidad. La mucosa que migra a la cavidad abdominal penetra en otros órganos formando focos, por lo general en forma de quiste.
• Al estar supeditada a las hormonas femeninas, las hemorragias que se producen periódicamente desde estos puntos forman continuamente nuevos focos de mucosa.
• Esta situación también explica por qué los síntomas se intensifican. Cada vez que el tejido endométrico sangra, la zona se inflama, lo que altera la función de los órganos afectados y genera dolor.
• La endometriosis no tiene una ubicación definitiva. Los lugares más frecuentes de aparición son el útero, los ovarios y el fondo del saco de Douglas. En la zona de la pelvis se puede localizar en el cuello del útero, las trompas y los ligamentos de sostén del útero.
• En el abdomen se suele implantar en el peritoneo, el intestino grueso, el apéndice, el ombligo e, incluso, en cicatrices producidas por cirugías previas.
• Las localizaciones menos frecuentes son la pleura y el pulmón.
• El cuadro es problemático porque se puede presentar en cualquier órgano que tenga contacto con la circulación sanguinea o linfática.