El problema más habitual son las manchas, como el melasma, que suele aparecer en los pómulos, el centro de la frente y el labio superior. Otras, pequeñas y blanquecinas, son la hipomelanosis en gotas. El sol causa, además, la poiquilodermia, manchas marrones y rojizas en los laterales del cuello y el escote que se intensifican al tomar el sol, y los lentigos solares, pequeñas coloraciones que aparecen en las zonas donde más nos da el sol.
Según el dr. Ignacio Sánchez-Carpintero, dermatólogo de la Clínica Internacional Dermatológica, los tratamientos con láser son eficaces para eliminar las manchas marrones y rojas. Cuidado con: los cambios en las manchas y lunares del cuerpo o si aparecen síntomas como picor, escozor o sangrado. “Una herida en la cara que no se cura puede ser el primer signo de un tumor de piel, –indica el experto–. Cuanto antes se consulte, más fácil será tratarla”. Para evitar problemas, usa fotoprotectores.