Marisol Guisasola

Autor: ABC
Si sufres de reflujo gastroesofágico, el esfínter que separa el estómago de tu esófago no cierra debidamente. Eso permite que los ácidos estomacales suban, provocándote acidez. Si el problema persiste, pueden producirse lesiones en la mucosa del esófago (esofagitis) que podrían degenerar en
lesiones precancerosas.
Además de consultar al médico, hay remedios naturales que pueden aliviar los síntomas de acidez sin las secuelas que provocan los fármacos (mayor riesgo de fracturas de cadera, infecciones intestinales o deficiencia de vitamina B12). Son los siguientes:
• Medidas contra la acidez. Incluso unos pocos kilos de más aumentan el riesgo de reflujo. Mientras pierdes los centímetros que te sobran, puedes prevenir la acidez bebiendo mucha agua (o infusiones), dejando de fumar y limitando el consumo de alcohol. Poner tacos bajo las patas superiores de la cama también ayuda (la gravedad evita que los ácidos suban al esófago). Otras medidas eficaces consisten en evitar las comidas copiosas, cenar tres horas antes de irte a la cama y no practicar ejercicio intenso.
• Plantas calmantes. El aloe vera líquido (una cucharada con las comidas) alivia la inflamación; el regaliz desglicirricinado (300 mg de extracto con cada comida) recubre el estómago con una capa protectora; los extractos de olmo rojo (200 mg dos veces al día) o de malvavisco (400 mg dos veces al día) protegen la mucosa, así como las infusiones de manzanilla, lentisco y jengibre.
• Yoga sin excesos. Evitando las poses invertidas (con los pies en alto), el yoga puede ser eficaz frente a la acidez, sobre todo cuando incluye meditación y visualización. Por ejemplo, en una investigación reciente, un grupo de pacientes aseguraba que sus síntomas remitieron en pocos días al imaginar que tiras de papel secante absorbían sus ácidos estomacales.
• Dieta inteligente. Quien sufre de reflujo suele conocer bien la lista de alimentos “de riesgo”: fritos, especias, café, cítricos, chocolate, refrescos gaseosos, tomates, cebollas... En cambio, los alimentos beneficiosos son más desconocidos, entre ellos figuran el plátano, la papaya, la calabaza, el aguacate, la piña, etc. Un truco para los muy cafeteros: sustituir el café por la achicoria.
• Masticar despacio. La prisa al comer aumenta el riesgo de sufrir un episodio de reflujo.
• Enzimas y probióticos. Tomadas junto con las comidas, las enzimas reducen la distensión estomacal. Eso sí, deben ser resistentes a los ácidos, para que actúen en el estómago, no en el intestino delgado.