Pocas veces se acude al especialista sanitario –farmacéutico, dentista…- en busca del mejor consejo. “La mayor parte de las veces las personas que sufren halitosis lo tratan como un tema tabú, retrasando así su posible solución al no acudir a un especialista para abordar esta problemática”, alerta la Dra. Gema Maeso, odontóloga.
La halitosis no es una enfermedad, sino que es un síntoma de diversas enfermedades que pueden tener su origen en la boca o en otros órganos de nuestro cuerpo. “La halitosis es un problema médico que afecta la vida personal, social y profesional de un amplio segmento de la población” -señala la Dra. Gema Maeso.
Los expertos estiman que puede llegar a afectar a un 50% de la población, sin distinción de edad, sexo, raza, o nivel socioeconómico.
Consejos para un buen aliento
¿Qué recomiendan los expertos? De entrada, que cambiemos de hábitos: para tener un mejor aliento hay que beber más agua entre horas, evitar los periodos prolongados de ayuno, reducir de forma drástica el consumo de café y de alcohol, tabaco y controlar el estrés. “Son cambios de hábitos, actitudes y factores predisponentes que tienen una inmediata repercusión en nuestro aliento”, explica la Dra. Maeso.
Pero también hay que mejorar nuestra higiene bucal –en este apartado es muy importante el consejo farmacéutico, por su proximidad con el ciudadano-, acudiendo a la clínica dental cuando el problema no se soluciona de forma rápida. Las pruebas que allí se realizan –anamnesis, exploración y la valoración del olor- permiten encontrar solución al problema.
La halitosis puede ser el resultado de la presencia de caries, gingivitis, el uso de aparatos de ortodoncia mal higienizados, llagas bucales, o el exceso de sequedad en la boca, que puede estar provocado por más de 300 fármacos, entre los que se encuentran algunos tan utilizados como antidepresivos, antihistamínicos, antiepilépticos, antiparkinsonianos… El mal aliento puede ser un síntoma también de algunas alteraciones sistémicas más graves.
El mejor tratamiento
El 87% de los casos del total de las halitosis es de origen bucal. Una medida sencilla para prevenirla es seguir las pautas marcadas por el odontólogo, así como llevar una higiene bucal correcta con el cepillado de dientes y encías, limpieza de la lengua y la realización de gargarismos con un colutorio específico. Hay que repetir el proceso después de cada comida. Los enjuagues bucales deben ser los adecuados, ya que paradójicamente los que contienen alcohol ayudan a enmascarar el mal olor, pero provocan sequedad llegando a empeorar el problema. Por todo ello el profesional farmacéutico es clave para dar con la mejor solución. “ El consejo farmacéutico adecuado puede ayudar al ciudadano con halitosis a encontrar una solución para su problema, señala la Dra. Gema Maeso.