En un estudio realizado por el Children’s Research Centre de la Open University de Gran Bretaña, un centro creado por niños y en colaboración con ellos para conocer mejor sus gustos, necesidades y expectativas se afirma que, a la inmensa mayoría de los más peques, les apasiona la idea de aumentar el ritmo y el tiempo de sus actividades, especialmente al aire libre, en las los meses de verano.
Jugar con sus amigos, ir a la playa o la piscina, nadar, hacer deporte, cambiar sus horarios para poder acostarse más tarde y dormir más por la mañana, irse de vacaciones y, en definitiva, estar fuera de casa, se anteponen a tareas más rutinarias durante el resto del año como lo son ver la tele o jugar al ordenador.
Sin embargo, una actividad tan frenética de los más pequeños de la casa puede hacer que los padres, si bien es cierto que están deseando recuperar en esta época todo el tiempo que durante el resto del año no pueden pasar con sus hijos, puedan llegar a descuidarse ellos mismos y su tan merecido descanso para poder seguir el ritmo de los niños.
Por eso, es necesario que las vacaciones se planteen como un tiempo en el que puedan convivir pareja, familia, descanso y diversión sin que dedicarnos a cada una de estas parcelas nos impida prestarle la importancia que se merecen al resto de aspectos.
Los campamentos de verano, las colonias urbanas, las escuelas deportivas o los cursos de idiomas en el extranjero son ya un clásico que parece cubrir a la perfección, por un lado, la necesidad de los padres de tener a los niños entretenidos en el periodo estival, y por el otro, la de los peques de la casa, que salen de la rutina y adquieren experiencias muy enriquecedoras e inolvidables.
Además, en vista de esta necesidad, muchos hoteles y empresas del sector turístico han creado paquetes especiales para familias en los que es posible vivir esas “vacaciones ideales” que todos buscamos.
Parece, por tanto, que ya no es una utopía el hecho de que los padres puedan disfrutar de un merecido masaje en el spa, practicar sus deportes favoritos, hacer turismo por la ciudad o tomar una copa con los amigos al tiempo que los niños se lo pasan en grande con las actividades creadas especialmente para ellos.
Así, todos felices y contentos…