El efecto del sedentarismo sobre la salud y el peso está claramente demostrado. Ahora se trata de saber hasta qué punto la forma física influye también en las capacidades intelectuales.
Según un estudio realizado en el Centro Médico de la Universidad de Amsterdam (Holanda), la actividad física de los niños mejora su rendimiento escolar en proporción directa con la cantidad de ejercicio practicado.
Según los autores de la investigación, publicada en la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, este efecto podría deberse a que el ejercicio incrementa los flujos de sangre y oxígeno al cerebro.