Ana Calvo

Autor: EFE
Foto: La piel de los bebés es muy delicada, por lo que los ciudados desde el primer momento deben extremarse
Cuando tenemos un hijo, sabemos que todo cuidado siempre es poco. Cualquier problema que pueda surgir, por pequeño que sea, se convierte en algo gravísimo y, mucho más, si no sabemos cómo actuar de forma inmediata. Por eso, la clave para superar cualquier imprevisto que pueda surgir es manejar la mejor información posible de antemano.
Muchos de los problemas a los que una madre suele enfrentarse cuando tiene un bebé tienen que ver con la piel. Si a lo largo de toda nuestra vida tenemos que prestar especial atención a los cuidados de nuestra principal barrera natural contra agentes externos, los mimos deben extremarse cuando se trata de un niño pequeño pues la “memoria” de nuestra epidermis puede pasarnos factura tarde o temprano.
Según la doctora Ana Ramírez Boscá, especialista en Dermatología Pediátrica, “el buen cuidado de la piel el niño en los periodos iniciales de la vida es básico para evitar, con el tiempo, muchas alteraciones”. Para empezar, la doctora Boscá señala la higiene como algo fundamental para eliminar las secreciones cutáneas, evitar el mal olor, suprimir la suciedad ambienta, prevenir algunas infecciones y mantener intacto el manto ácido que recubre la piel. Sin embargo, todo en exceso es malo y si hay una excesiva frecuencia en el lavado del bebé o se hace con productos inadecuados, se corre el riesgo de irritar la piel, eliminar sus grasas naturales y favorecer así la aparición de diferentes enfermedades cutáneas.
A pesar de la creencia generalizada, esta experta en dermatología pediátrica asegura que el baño puede realizarse desde el primer día, siempre y cuando sea un baño corto y templado, con un jabón neutro acompañado de aceite de baño, sin utilizar, en ningún caso, acondicionadores del cabello u otros productos cosméticos y dando mucha importancia al aclarado para evitar la alcalinización de la piel y la sequedad cutánea. Además, señala Boscá, el baño ayuda a estrechar los lazos afectivos entre la madre y el pequeño.
Otro de los temas que más suele traer de cabeza a las mamás, especialmente a las primerizas, es el de la descamación de la piel del recién nacido. Según la doctora éste no debe ser un motivo de alarma y, generalmente, con una crema hidratante con ingredientes naturales y un aceite vegetal, se soluciona el problema.
Además, para cuidar con especial atención la zona del pañal, un área conflictiva por el roce y la humedad, Ramírez Boscá recomienda cambios frecuentes de pañal para evitar el contacto prolongado de las secreciones con la piel, lavar con agua y jabón y aplicar una crema barrera en cada cambio y, más especialmente, por la noche.
¿Y los polvos de talco, tan “recomendados” para aliviar rozaduras e irritaciones cutáneas? La dermatóloga pediátrica lo tiene claro: hay que evitar su uso siempre que se pueda, ya que se han documentado casos graves de aspiración en niños pequeños.
También desmiente Boscá en su informe otro “mito” sobre los primeros cuidados en los bebés. Uno de ellos es el del pelo. Por muy fino que nos resulte el cabello de nuestro hijo, con el paso de los meses irá cogiendo más cuerpo, por lo que esta experta asegura que “es absolutamente falso que al rapar el cabello éste crezca luego más fuerte, por lo que no están justificadas las ‘podas radicales’”.
Sin embargo, no podemos olvidar que, en caso de detectar problemas de mayor calado en la piel de nuestro bebé, como picor intenso, eczemas (que se agudizan con las temperaturas extremas) o ronchas, lo más adecuado es acudir inmediatamente a un especialista, pues es habitual que los niños, en la primera infancia, muestren una piel denomina “atópica”, caracterizada por piel seca, zonas eritematosas (tendentes a enrojecerse) y prurito intenso (picazón, hormigueo o irritación incómoda de la piel) que lleva a un círculo vicioso de picor-rascado-erupción-picor que afecta al 60% de la población infantil.
La doctora Ana Ramírez Boscá es especialista de la Unidad de Dermatología Pediátrica del Centro Dermatológico Estético de Alicante