Más del 80% de los jóvenes madrileños de 15 a 24 años centran su forma de ocio en la marcha nocturna y afirman que prefieren salir toda la noche, a pesar de los riesgos (embriaguez, peleas, relaciones sexuales sin protección, etc.) que puede implicar. Ésta es una de las principales conclusiones del estudio “Ocio y riesgos de los jóvenes madrileños” realizado por la FAD, Obra Social Caja Madrid y el Instituto de Adicciones del Ayuntamiento de Madrid.
Alcohol, drogas y sexo sin protección
Aunque parezca un tópico desfasado de décadas atrás, el "código del ocio joven" parece seguir regido por este peligroso trinomio. Según los datos del estudio, un 76% de los más de 1200 encuestados defiende la noche como aventura en la que lo interesante es, precisamente, no saber qué va a pasar. El descontrol se antoja como algo apetecible para un 64% de los jóvenes, que asegura que desfasar es divertido; mientras que el 56% cree que la prudencia arruina la diversión.
Los datos sobre los hábitos sexuales no son más esperanzadores: más de un tercio de los encuestados defiende una postura tan radical como la de que “el preservativo me corta el rollo”.
Las cifras hablan solas
El 25,9% encuestados ha tenido relaciones sexuales de riesgo en el último año con una pareja no habitual; el 69,1% se ha emborrachado y el 45,4% ha viajado con un conductor bebido o drogado. ¿Te asustan los datos? Pues no se quedan ahí... Según este estudio, un 10% cree que hay que probar las drogas y casi el mismo porcentaje reconoce fumar cannabis a diario. Además, entre el 18 y el 25% entiende que el riesgo de las relaciones sexuales es sólo para las chicas, que se exagera demasiado con el tema y que, en algunos casos, no se necesita en absoluto ningún tipo de protección.
Fin de semana = diversión = "salir de fiesta"
¿Qué hacen nuestros hijos cuando llega el fin de semana? Dos actividades destacan por encima del resto: estar con los amigos (62,6%) y escuchar música (65,6%). Por detrás y con porcentajes cercanos al 40 de cada 100, navegar por Internet, ver la televisión e ir a bares o discotecas. Sin embargo, las actividades culturales (10%) y pasar tiempo con la familia (25%) no se encuentra entre sus formas favoritas de ocio, al igual que, sorprendentemente, hacer botellón, en el que sólo admiten participar de forma habitual dos de cada diez jóvenes.
¿Qué dicen los padres de todo esto?
Según las conclusiones a las que llega el estudio realizado por la FAD, es cierto que los padres se sienten alarmados y un tanto ansiosos ante las amenazas que creen que sus hijos están viviendo. Sin embargo, sus actitud pasa por la resignación ante la idea de que esas amenazas tienen vida independiente y son ajenas a sus hijos, de los que esperan que sean “algo diferentes” porque están “bien educados” y se salgan así de las estadísticas.