Virginia Drake

Autor: EFE
EL PROBLEMA...
La media europea de fracaso escolar es del 20% y en países como Suecia, por ejemplo, representa el 7%. Únicamente Grecia supera la cifra española del 30%. Al parecer, es la educación pública la que hace aguas (en los colegios privados, la tasa de abandono no llega al 4%) y el panorama, en general, es desolador: a lo largo de la enseñanza media, el 32% de los alumnos repite curso. El 35% no termina 2º de ESO con éxito, el 48% no supera el Bachillerato y el 50% abandona la universidad.
Estamos en el furgón de cola de las naciones desarrolladas, y con tendencia a empeorar a medida que pasa el tiempo. Un estudio que la Fundación Punjab publicó el pasado mes de marzo afirma lo siguiente: “En la medida en la que los niños se sienten fracasados escolarmente se disparan exponencialmente el consumo y las actitudes positivas hacia la droga”. Al parecer, una cosa lleva a la otra.
...Y LA POSIBLE SOLUCIÓN
Hay que hacerles sentir que sus estudios son importantes para nosotros porque queremos lo mejor para ellos –explica el doctor José Miguel Gaona, psiquiatra y director de la revista Educar bien–. Y para ello hay que dedicarles tiempo, unos 15 minutos al día que pueden emplearse en leer con ellos o en comentar aspectos del colegio. También hay que reunirse con el tutor tan a menudo como sea necesario y valorar las notas de una forma relativa. Es más importante dar crédito al esfuerzo.