Virginia Drake

Autor: REUTERS
EL PROBLEMA...
Los sucesos violentos entre adolescentes, como el acoso escolar, se incrementan un 20% cada año. Pero también aumentan en el ámbito doméstico. En el I Congreso Internacional sobre Violencia Infantil, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales advirtió del incremento del maltrato físico y las agresiones de hijos a padres. A pesar de que este tipo de incidentes casi nunca se denuncian, en 2005 se registraron más de 7.000 casos.
La proliferación de tribus latinas y otros grupos violentos también es preocupante: en menos de cuatro años, la cifra de jóvenes violentos con ideología nazi se ha multiplicado por cinco y se calcula que hay unos 20.800 cabezas rapadas en España. Tal vez los videojuegos que compramos a los niños tengan algo que ver: sólo el 8% de los que se vendieron el año pasado se consideran no violentos y aptos para menores.
...Y LA POSIBLE SOLUCIÓN
El adolescente no nace violento –señala la psicóloga Ana Isabel Saz-Marín, autora del libro “SOS Adolescentes”–. Atiende con paciencia a tus hijos, porque la primera fábrica que fomenta la conflictividad es la familia. Expresa tu enfado con tranquilidad, realiza pactos familiares, escolares y personales con ellos y no les castigues físicamente. Hay que establecer límites claros y tener un criterio coherente a la hora de dar órdenes y contraórdenes.