Como hemos dicho, la contratación de un vientre de alquiler está prohibida en España según la legislación vigente. Por ello, para poder llevar a cabo el procedimiento pertinente, es necesario trasladarse a otros países donde las leyes permitan llevar a cabo este trámite para ser madre en vientre ajeno. En Estados Unidos, por ejemplo, el mecanismo es el siguiente:
1.- Acceder al catálogo por Internet y elegir la madre o ponerse en contacto con una de las agencias profesionales que gestionan la maternidad subrogada.
2.- Viajar a Estados Unidos, por ejemplo, para establecer las condiciones del contrato y firmarlo.
3.- Pagar a la agencia. Un coste que oscila entre los 80.000 y los 100.000 dólares.
4.- Regresar a España y esperar a que la gestante elegida se ponga de parto. Hay que viajar antes de que de a luz para recoger el bebé en el momento en que nazca.
5.- Asegurarse que los médicos certifican la paternidad de la pareja o de la persona que ha alquilado el vientre.
6.- Registro del neonato en el Consulado de España correspondiente.
Sin embargo, la opción de la maternidad subrogada no deja de implicar grandes riegos…
El primero de ellos no entraña problemas mientras que la madre de alquiler no reclame al bebé, pero en caso de que lo haga, la actual ley española es clara en quién es la madre del menor: quien lo ha dado a luz. De este modo, a pesar de existir un contrato firmado, este se invalidaría.
Por otra parte, muchas personas se fían de anuncios por Internet, u optan por esta vía de manera particular. En estos casos, paternidad/maternidad se puede llegar a convertir en un disgusto, un engaño o un timo, pues es fácil caer en manos de una mafia internacional. Es importante, por tanto, consultar a un abogado especialista en el tema, asesorarse bien, y recurrir a agencias de prestigio que brindan estas técnicas de reproducción asistida.
Y, por último, el problema económico que puede entrañar. La opción de las madres de alquiler es una de las soluciones más costosas para revertir los problemas de infertilidad pero, sin embargo, también es una opción a la cual no todas las personas pueden acceder por su elevado coste.