Mario de Santos
Por regla general, tras el nacimiento, el cordón umbilical y la sangre que contiene son desechados. Sin embargo, hace unos años se descubrió que su sangre contiene “células madre”, que son las encargadas de renovar las células sanguíneas. Estas células madre del cordón umbilical pueden resultar muy beneficiosas en su trasplante a una persona cuya médula ósea esté enferma o padezca una enfermedad congénita.
Con el trasplante se producen nuevas células sanguíneas sanas. Lo ideal sería un trasplante de médula ósea completa de uno de los familiares más cercanos que fuese compatible, pero lamentablemente, esto solo ocurre en un 30 por ciento de los casos. En niños, el trasplante de células de sangre del cordón umbilical presenta más ventajas que el trasplante de médula ósea completa.