Madrid, 14 nov (EFE).- Cada vez resulta más corriente viajar hasta un destino determinado para contemplar alguna joya artística, sobre todo en temporada alta, donde nos toparemos con cientos de personas que tuvieron la misma ocurrencia, por lo que habrá que guardar fila durante horas hasta que podamos acceder al recinto donde se guarda ese tesoro que nuestros ojos quisieron contemplar. Los monumentos se van pareciendo cada vez más a parques temáticos poblados de turistas que se fotografían para