Que nos guste un color no significa necesariamente que nos siente bien a la hora de vestir, ya que dependiendo de las características de nuestro rostro, nuestro tono de piel, ojos y pelo, estaremos más favorecidas con una u otra opción de la paleta cromática.
Por eso, existe un grupo de colores "malditos" que nunca te pondrías. Y para averiguar cuáles son, hemos preguntado a nuestras seguidoras en Twitter, y éstos han sido los cinco más votados bajo el hastag #colorqueodio:
- Naranja: Es poco habitual verlo en prendas y complementos y ahora sabemos el por qué. @Raquinunez lo comentaba: "Me gusta el naranja, color muy valenciano, pero me queda muyyy mal, y esta primavera se va a llevar muchísimo :(". Me sumo a su comentario.
- Amarillo: @strikeaposelj decía en Twitter "ni me gusta, ni me favorece". El amarillo es uno de esos colores que o te encanta, o lo aborreces, sobre todo si eres algo supersticiosa. Y es que, se trata de un tono de lo más extremista, que tan solo sienta bien a las personas de piel o muy clara o muy morena. Tan poco convence en su versión mostaza, uno de los colores del invierno.
- Fucsia: Si tu tono de piel va del marfil al dorado, olvídate de este color, y opta por tonos más pálidos del clásico rosa. En cambio, para las de tez oscura es uno de los colores más favorecedores. @elenalosa es una de nuestras seguidoras que no soporta el fucsia.
- Verde: Aunque muchos le tienen como su color de cabecera, otras como @RocioRecheSelas no pueden con él. Sobretodo en su versión pistacho, poco recomendable para las más morenas.
- Morado: Algunos asocian este tono con la espiritualidad y la sabiduría, mientras que otros ven en él ambición y extravagancia. @AuriValencia es una de las seguidoras de @Mujerhoy en Twitter que ha encontrado en el morado el color que menos le gusta, a pesar de ser uno de los más recomendables para las personas de piel cálida y dorada. En su versión violeta o lavanda resulta perfecta para las mujeres de ojos y tez más clara.
En definitiva,
a veces se trata de dar simplemente con el tono adecuado para que pase de estar en la lista de los más odiados a la de tus favoritos. Y es que, como bien dice el refrán, "
para gustos, colores".