Ana Calvo

Autor: EL CORREO
Foto: El ámbito sanitario es uno en el que más presencia femenina se encuentra
A diferencia de épocas pasadas, ya no es extraño encontrar tanto hombres como mujeres en los diferentes puestos de trabajo. A pesar de que los desequilibrios siguen existiendo, sobre todo a nivel salarial y en el acceso a los cargos directivos, ya hay muchas profesiones en las que predomina la presencia femenina.
Más del 43% de las mujeres que forman parte del censo de población ocupada de nuestro país son trabajadoras por cuenta ajena, mientras que las que se atreven a emprender nuevas aventuras profesionales creando sus propias empresas a penas superan el 30%, y bajando.
Resulta curioso, sin embargo, que los datos referentes a las jornadas laborales de las mujeres muestren diferencias más que apreciables en cuanto al tipo de jornada elegida por estas, ya que el 83% de las asalariadas desempeñan su actividad profesional a media jornada, derivado probablemente de la necesidad de conciliación laboral, más arraigada aun entre las mujeres que entre los hombres.
En las áreas de trabajo en los que más presencia femenina se registra es todas aquellas actividades que tienen que ver con tareas administrativas (65,9%), seguido muy de cerca por aquellas que se dedican al sector de la hostelería, las ventas y el comercio (64,27%). Las profesiones del ámbito sanitario también cuentan con más mujeres que hombres, siendo nosotras más del 60% de las trabajadoras que nos vestimos con “bata blanca”, sobre todo en las especialidades de Enfermería o Farmacia.
Sin embargo, profesiones relacionadas con la construcción y la minería se quedan bastante alejadas de los intereses profesionales de las mujeres, con una presencia de tan sólo el 6%. Esta misma tendencia se aprecia en un sector que tradicionalmente ha sido considerado como exclusivo de los hombres, las Fuerzas Armadas, con tan sólo un 10,5% de mujeres en sus filas, registrando incluso tendencia a la baja en relación con años anteriores.
Uno de los grandes retos pendientes en el mercado laboral femenino es el referente al ámbito de la Investigación y el Desarrollo, el famoso I+D+i, en el que sólo estamos presentes en un 38%.
Pero, sin duda, el pesado lastre que aun no hemos conseguido arrojar por la borda las mujeres es el del acceso a los puestos directivos. No llegamos por varios puntos a la paridad en los cargos de mando y es sólo gracias a las mujeres que se lanzan a crear sus propias empresas por las que suben las estadísticas.
Del escaso 41% de mujeres que desempeñan tareas directivas, la mayoría de ellas están en empresas sin asalariados, especialmente en aquellas que se mueven en las áreas de la hostelería (45,6%) y del comercio (53,87%), único caso en el que nosotras somos más que ellos.
Por todo ello, a pesar de que las diferencias y los desequilibrios laborales siguen existiendo, a pesar de que sigue habiendo profesiones que parecen cerradas a las mujeres, la presencia femenina crece cada día en el mundo de las empresas y cada día son más y mejores las conquistas profesionales que vamos logrando.
FUENTE: ESTADÍSTICAS DEL INE Y DEL INSTITUTO DE LA MUJER