Ana Calvo

Autor: EFE
Foto: La piloto, a los mandos de un avión de combate, en los que tiene 90 horas de vuelo a sus espaldas
El nombre de la alférez Rocío González será el primero de mujer que aparezca en la placa con la que se homenajea a los números uno de cada promoción en la Base Aérea de Talavera la Real (Badajoz).
Por vez primera en la historia del Ejército Español, una mujer ha conseguido esta prestigiosa distinción, y lo ha hecho, según señalan desde el Ministerio de Defensa, por su regularidad, interés y habilidad en el manejo del avión, además de por obtener la mayor puntuación en la especialidad de tiro.
Empezó el curso en la Base Aérea de Talavera la Real, en la que sólo pueden formarse los mejores alumnos-pilotos de cada promoción procedentes de la Academia General del Aire (según informa EFE), junto a otros diecisiete compañeros, aunque tres de ellos no lo han completado, para especializarse en caza y ataque, y así poder llegar a convertirse en pilotos de combate. Y, a la luz de los resultados, Rocío González ha demostrado, con más de 90 horas de vuelo y 45 de simulador a sus espaldas, su más que probada maestría no sólo en eso, sino también en misiones de tráfico a los mandos de un avión F-5, acrobacias, combate aire-aire, aire-suelo y tiro.
Después de que Rosa María García-Malea fuera el pasado 10 de julio la primera mujer en pilotar un avión de combate, un F-18 de la Base Aérea de Zaragoza, tras recibir su despacho de teniente de manos de S.M. el Rey; y tras tener desde hace unos pocos meses la primera Ministra de Defensa de la Democracia en España, Carmen Chacón; ahora Rocío González se convierte en la primera mujer que termina número uno de una promoción militar en nuestro país. Parece, por tanto, que el Ejército español poco a poco está dejando de ser un reducto sólo masculino, y las mujeres comienzan a cobrar en él la importancia de la que hasta ahora no habían podido disfrutar.