A. Arabia
Tres mujeres valoran la nueva normativa: la diputada del PSOE en el Congreso, Isabel López i Chamosa; la socia del despacho de abogados Gómez-Acebo & Pombo, Inés Molero; y la diputada del PP en el Congreso de los Diputados, Fátima Báñez.
1. Isabel López i Chamosa, diputada del PSOE en el Congreso
“Los más perjudicados serán jóvenes, mujeres e inmigrantes”
• ¿Qué supondrá? “Esta norma es una solemne barbaridad, si tenemos en cuenta que el 32% de los trabajadores en España son precarios y, aunque los ampara un convenio, están sometidos a toda clase de abusos”.
• Consecuencias. “Una ley de estas características acabaría con el sistema de negociación colectiva dando paso al pacto individual, lo que perjudicaría a los que están en condiciones más precarias: los jóvenes, las mujeres y los inmigrantes. Es importante recordar que las grandes empresas tienen sistemas de flexibilidad horaria y gestionan sus periodos de mayor productividad para trabajar más, pero en España el 93% son pequeñas empresas y no tienen recursos suficientes para rotar”.
2. Inés Molero, socia del despacho de abogados Gómez-Acebo & Pombo
“En nuestro país, esta posibilidad apenas tendrá repercusión”
• ¿Qué supondrá? “Si esta norma entra en vigor, tendrá muy poca repercusión y será muy difícil de aplicar porque la tendencia en España es trabajar cada vez menos horas. Mientras el horario europeo contempla una jornada con un máximo de 48 horas semanales, el Estatuto de los trabajadores español pone el límite en 40”.
• Consecuencias. “Es una ley de máximos, pone un tope por arriba y nosotros ya entramos en esos límites. Además, no pretende machacar al empleado, sino legalizar y proteger al que trabaja más horas. El problema radica en el caso de que sea el empresario el que proponga trabajar más horas en épocas de crisis. ¿Qué garantías hay?”.
3. Fátima Báñez, diputada del PP en el Congreso de los Diputados
“A más horas de trabajo, menos tiempo para la familia”
• ¿Qué supondrá? “Con esta medida, difícilmente podremos conciliar. A jornadas de trabajo de más horas, menos tiempo para la familia. Conciliar la vida personal y laboral es una prioridad para millones de trabajadores, cuando no una necesidad, y ello debe ser fomentado por los poderes públicos”.
• Consecuencias. “No encuentro razones para modificar el sistema actual, que además incorpora importantes niveles de flexibilidad para la organización y distribución del tiempo de trabajo. Además, es importante que la negociación colectiva siga desempeñando un papel fundamental en el establecimiento de la jornada laboral”.