Juan Vilá

Autor: JUAN MILLÁS
Hace casi dos años se sacó la licencia para preparar caballos de carreras y, desde entonces, no ha podido viajar a su país, Italia. Es un trabajo exigente y constante. Hay que estar pendiente de todo: los entrenamientos, la alimentación, la planifi cación de las carreras... Michaella está ocupada 365 días al año y siempre le queda algo por hacer. Tanto sacrifi cio se vio por fi n recompensado el 13 de abril: Rubens, uno de los cuatro caballos que entrena, le dio su primera victoria. Era la culminación de una larga carrera que se inició en su niñez, cuando vivía junto al hipódromo de Florencia. Empezó como amazona, ganó 25 carreras en dos años y continuó su formación en Inglaterra y Estados Unidos. Hace ocho años llegó a España junto a su entonces pareja y padre de su hija, el jockey José Luis Martínez. Afi rma que, por ser mujer, se ha encontrado con muchas difi cultades, pero también que las cosas están cambiando y que la dulzura y la sensibilidad, cualidades que ella procura potenciar en su trato con los caballos, también dan resultado. Más incluso que los palos. Quizá para demostrarlo, lleva siempre unas cuantas zanahorias en el bolsillo para premiar a los animales.