Juan Vilá

Autor: JUAN MILLÁS
“Cuando estás en la pista, intentan intimidarte, te chillan, te llaman la atención, hay roces... Sobre todo en las curvas –dice riéndose esta francesa de 26 años–. Nadie quiere perder terreno y no hay amigos. Una carrera es como la guerra. Pero eso es igual para un hombre que para una mujer”. Claudine, con sus 45 kilos y su 1,50 m de estatura, se siente respetada en esta batalla. Donde sí nota diferencias es en el vestuario. “Entre nosotras hay más complicidad, nos llevamos fenomenal y nos apoyamos para lo bueno y para lo malo”, asegura. Ella cobra 60 € por monta, como todos sus compañeros masculinos, más un 10% del premio, si lo gana. El año pasado fue la mujer mejor situada de las estadísticas, en el puesto 15. Este hecho, y su encanto personal, han hecho que se haya convertido en uno de los rostros más populares en la pista. “Es un mundo bastante duro y a veces no te das cuenta de la afi ción que hay. Un amigo ha hecho un blog sobre mí y, cuando entro y veo a la gente animándome, la verdad es que lo agradezco”, reconoce con timidez esta deportista, que prefi ere que la llamen “jocketta” antes que jockey. “Tiene un toque cariñoso”, asegura.”