Juan Vilá

Autor: JUAN MILLÁS
Su imagen y su estilo de vida tienen poco que ver con lo que el tópico dice del propietario de una cuadra. Bárbara Valenti, de 30 años, dueña de Tres y medio, tiene seis caballos y una fi nca, donde ha montado un spa para que los animales de otras cuadras descansen y se repongan al lesionarse o al acabar la temporada. Se encarga también de preparar a sus caballos y, a veces, los monta en carrera. “Yo trabajo para tener esto y trabajo mucho”, aclara. La ayuda su marido: “Formamos un equipo. A él, antes, hasta le daban miedo los caballos, pero ahora lo vive más que yo. Se estudia los programas y planifi camos las carreras juntos. De la parte sucia y de levantarse todos los días a las cinco de la mañana para venir al hipódromo, me encargo yo”. Un buen amigo, el presentador Juan y Medio, les ayudó a comprar su primer ejemplar; eso les abrió un poco el presupuesto. Los últimos potros que han adquirido están entre los 3.000 y los 8.000 €. “Son caros, pero lo caro de verdad es la manutención: cuadra, alimentación, veterinario...”. Además, dan más satisfacciones que dinero, reconoce: “Pero es que las carreras son como un veneno; una vez que te metes, no lo puedes soltar”.