María Aguirre

Foto: Lide Vinós y María Ayuela son dos claros ejemplos de mujeres emprendedoras que a base de esfuerzo han conseguido trabajar en lo que realmente les gusta
Lide y María son dos mujeres luchadoras que un día decidieron dejar atrás sus brillantes carreras como abogadas. Tenían una“descabellada” idea en la cabeza: hacer realidad ese sueño tan envidiable de dedicarse a lo que a uno realmente le gusta.
Lide y María querían dedicarse a la restauración con un novedoso proyecto de catering de alta cocina para todos los bolsillos. Lo han abierto recientemente con la vocación de aunar calidad y precios asequibles. Y lo han conseguido. Ahora, el objetivo es llegar a todas esas personas que creen que los catering son para “los ricos”. Hemos hablado con Lide Vinós, una de las dueñas de esta empresa, y esto es lo que nos ha contado.
- Sois propietarias del catering “Flor de sal”, ¿cómo se os ocurrió montar este negocio?
Tanto María como yo nos dedicábamos profesionalmente al ejercicio de la abogacía. María prestaba sus servicios como abogada en un despacho de abogados internacional especializado en Derecho Mercantil, mientras que yo era socia de un despacho de abogados especializado en Responsabilidad Civil. Las dos decidimos dejar nuestros respectivos trabajos y dedicarnos a lo que verdaderamente nos gusta, que era la restauración. Además, en el ejercicio de nuestras profesiones anteriores, fuimos usuarias habituales de caterings, y habíamos detectado una carencia en el mercado que ahora pretendemos cubrir con un catering de calidad asequible para todos los públicos.
- Teniendo un puesto de trabajo de gran responsabilidad como era el vuestro, ¿por qué decidís dejar la abogacía?
En realidad, a María siempre le ha gustado cocinar, pues desde muy joven ha venido cursado estudios de alta cocina en Koblenza, Londres y Viena. Por el contrario, a mí siempre me ha encantado organizar eventos y llevar la gestión de un negocio, por lo que vimos que ésta era una buena manera de que nuestras actividades se complementasen.
- ¿En qué han cambiado vuestras vidas desde que os dedicáis al mundo de la restauración?
Nuestras vidas han cambiado completamente, pero yo dirá que han mejorado sustancialmente, pues hacer algo que te gusta es muy satisfactorio. Han cambiado desde los horarios, pues en la restauración se empieza muy temprano, hasta la dedicación a la empresa que hemos creado, pues, es una dedicación total. Pero satisfacer las necesidades y los gustos de los clientes, prestarles el servicio en momentos que para ellos son de celebración, y recibir después su felicitación supone para nosotras una alegría y un estimulo aunque para ello debas emplear todas las horas del mundo.
- ¿De dónde surge la idea de un catering selecto, de alta cocina pero dirigido para todos los públicos?
La idea surge porque al ser nosotras mujeres, y aunque profesionales, también amas de casa, siempre hemos pensado que los caterings de calidad resultaban excesivamente caros para las familias. Nosotras mismas, antes de crear nuestra empresa, hemos querido celebrar un aniversario o una fiesta de cumpleaños en casa y nos hemos encontrado con unos precios excesivos. De ahí que hayamos querido aunar calidad y precios asequibles. Nuestro objetivo son menús originales, de productos exquisitos, al alcance de todos los públicos. Que elegir un cuidado menú de, por ejemplo, saquitos orientales de verduras agridulces, sugerente gazpacho de frambuesa con un solomillo Wellington relleno de foie, no se convierta en un lujo.
- ¿Qué tal está funcionando el negocio?
En estos momentos estamos viviendo los comienzos del negocio y desde el punto de vista humano y profesional son realmente satisfactorios. Hemos tenido la suerte de empezar justo en la época en la que tienen lugar muchas celebraciones familiares, como comuniones, bautizos y también eventos en las empresas, que aprovechan la proximidad del verano para reunirse. Esto nos ha permitido un rodaje muy rápido y el dimensionarnos adecuadamente para atender esa demanda.
- ¿Qué tipo de clientes suelen solicitar sus servicios?
Nuestro modelo de catering está dirigido a las empresas que quieren realizar presentaciones de sus productos sorprendiendo con un cocktail exquisito a sus clientes, o almuerzos de directivos con un servicio impecable, o simplemente reuniones en las que hace falta un refrigerio ligero y de calidad. Flor de Sal está pensado también para esas familias en las que ambos trabajan y hace mucho que no invitan a sus amigos, ni a sus jefes, ni celebran sus cumpleaños porque no tiene tiempo de hacer la compra, cocinar y prepararlo todo. Nosotros les ofrecemos una comida exquisita en su domicilio para que ellos la calienten y la sirvan. Sin servicios, sin menaje, para que no resulte cara. Por supuesto, nuestro catering se dirige también a las celebraciones como comuniones o bautizos, en las que hace falta de todo: mesas, flores, menaje, bebidas…
- ¿Cómo funciona exactamente su servicio?
Desde que recibimos la primera llamada o el primer correo electrónico, todo el equipo se pone a funcionar. Nuestro primer objetivo es detectar cuál es la imagen que el cliente tiene en su mente sobre la celebración que va a realizar. Siempre vamos a visitarle personalmente y a partir de ahí, nos ajustamos a sus gustos, a su espacio y a su presupuesto. Una vez decidido todo, nuestro catering entra en el domicilio o en la empresa del cliente, y se dispone a compartir con él un momento siempre importante, ya sea de celebración o de trabajo. Por eso intentamos transmitir confianza.
- ¿Cuántas personas son las que trabajan en la empresa?
En la actualidad trabajamos juntas 11 personas y puedo decir que el equipo humano es lo mejor que tiene la empresa.
- ¿Cuáles son vuestros próximos retos?
Nos gustaría conseguir realmente llegar a todas aquellas pequeñas empresas y familias que siempre han considerado los caterings de calidad como algo inasequible. Nuestro lema "alta cocina para todos los públicos", es nuestra razón de ser.