Es la época en la que todos escribimos nuestra carta de deseos personales: ir al gimnasio, volver a estudiar, encontrar trabajo o cambiarnos de empresa. Sin embargo, la crisis y el descenso de la oferta marcarán 2010. Con más competencia para optar a un mismo puesto, cada detalle de una entrevista será crucial. La consultora de formación Global Estrategias ha elaborado un sencilla guía práctica para ayudarte a demostrar que eres el mejor candidato. La preparación, mentalización y desechar las autoinstrucciones negativas son algunas de sus recomendaciones.
Los consejos del experto
Aunque es cierto que no hay una "receta mágica" que nos ayude a saber cómo comportarnos, debemos tener en cuenta ciertos factores:
1. Preparación - Documéntate previamente sobre la empresa a la que acudes. Una de las preguntas de cualquier responsable de selección es: ¿por qué quieres trabajar en esta empresa? Si has trabajo este punto con anterioridad, tendrás información suficiente para avalar tu respuesta y causar una buena impresión. Una respuesta del tipo dubitativo puede destrozar el resto de tu encuentro laboral.
2. Mentalización - Lo que pensamos antes, durante y después de una entrevista puede condicionar el resultado. Y es que, cada vez conocemos más sobre el poder del pensamiento positivo. Por eso este punto es fundamental: elimina de tu mente lo que se conoce como "autoinstrucciones negativas". Si nos dejamos invadir por ideas negativas tendremos menos posibilidades de conseguir nuestro objetivo. Recuerda que el pensamiento antecede a la acción.
3. Puntualidad - No hay excusa. Si llegas tarde habrás perdido puntos en la escala de valoración del entrevistador que te serán difícil de recuperar.
4. Sinceridad - Sé cauto a la hora de hablar de tus méritos. Los expertos en evaluación de personal cuentan con baterías de pruebas que nos ayudan a discriminar determinadas pautas de comportamiento, entre ellos si la persona duda o se contradice.
5. Comunicación no verbal - No cometas el error de olvidar qué comunica tu cuerpo: tu mirada, gestos o postura corporal están "hablando" de ti. Cuida tu imagen y recuerda que no hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.