Con eslóganes tan provocadores y llamativos como “Nadie tiene sueños eróticos con alguien muy simpático”, la cadena de perfumerías Bodybell da un giro de 360º a su imagen y filosofía de marca con la intención, dicen, de “reivindicar el derecho de toda mujer a estar guapa”.
Si la firma antes buscaba ser “cómplice de tu belleza”, ahora quiere abrir los ojos de una sociedad moderna y urbanita que percibe unida irremediablemente al mundo de las apariencias. Para que "no seas invisible", como reza la performance a base de la técnica de maquillaje chino que han llevado a cabo en la presentación de la campaña...
Como si de un tropel de 157 justicieros modernos se tratara (tantos como centros tienen abiertos a lo largo y ancho de nuestro país), la firma española quiere mostrar al mundo su nuevo concepto “Be beauty full”, alejándose, asegura, de la frivolidad y la vanidad por medio de sus “10 verdades Bodybell”. A saber...
1. En el mundo real, la belleza sí importa.
2. La belleza no es un crimen
3. Todos tenemos derecho a estar más guapos
4. La belleza interior no está reñida con la belleza exterior
5. Nadie puede reprocharte que te cuides
6. Merecemos un mundo más bello
7. Somos humanos porque podemos apreciar la belleza
8. Tu rostro es tu escaparate al mundo
9. En el mundo ya hay suficientes cosas feas
10. Ni las guapas son tontas ni las feas listas
Los lemas que decorarán todas las tiendas de la firma, lanzan mensajes a los consumidores como que "no existe el amor a primera charla", "la primera impresión es la que cuenta, y la segunda, y la tercera..." o "que tu madre te vea guapo no significa que lo estés".
Autoerigidos de este modo como representantes de la rebelión contra la hipocresía del mundo de la belleza en la sociedad, Bodybell parece tratar de realizar así una especie de "terapia cosmética de choque".
Aunque aseguran que su objetivo es mostrar al público que "querer sentirse guapo es un derecho al que no debemos renunciar, porque la belleza física facilita y favorece la belleza interior", lo cierto es que sus "formas" pueden interpretarse como una manera de tirar por tierra años de lucha contra la superficialidad imperante en la sociedad.