Siempre nos han dicho que no, que el tamaño no importa y que los mejores perfumes son los que vienen en el frasco pequeño. Sin embargo, ahora viene la ciencia y nos dice que todo era un cuento y que, realmente, la altura proporciona felicidad, dinero y educación. Y todos los mitos que hablaban de que la belleza está en el interior se vienen abajo.
Una encuesta realizada por www.masaltos.com asegura que uno de cada 5 españoles cree que los altos tienen más facilidad para conseguir un buen empleo y casi el 50% está convencido de que la estatura ayuda a llegar a los mejores puestos.
Además, según un informe publicado en Economics and Human Biology y elaborado por un equipo de investigación de la Universidad de Princeton (New Jersey, EEUU), las personas más altas son más felices, tienen mayores rentas y un nivel educativo superior que los “bajitos”. ¿El vínculo entre felicidad y altura? Los psicólogos del estudio aseguran que la clave la encontramos echando la vista atrás, pues cuando somos niños somos más bajos que la gente que nos cuida e, inconscientemente, relacionamos esto con el concepto de autoridad. Además, según los resultados del informe español, "los hombres altos transmiten más seguridad en sí mismos, confianza y capacidad de convicción, algo que es muy valorado en las empresas".
Además, como recoge Europa Press, de acuerdo con los resultados de la encuesta, en términos de salario, cinco centímetros más de altura equivaldrían a entre uno y dos años de experiencia o, dicho de otro modo, una paga extra.
En la investigación america se pedía a los casi medio millón de adultos entre los que se llevó a cabo el estudio que situaran su
grado de felicidad en una serie de escalones que iban del 0 al 10 (el conocido como método de la Escala de Cantril). Curiosamente,
aquellos que ponían mayor nota a su satisfacción eran las personas que tenían mayor altura, al mismo tiempo que se recogió que las
mujeres, en general, calificaron sus vidas con
puntuaciones mayores que los hombres y mostraron menos diferencias en el “duelo de la felicidad” entre altas y bajitas.
En la misma línea, el Índice de Bienestar de Gallup Healthway afirma que los altos están más satisfechos con sus vidas, son más propensos a emociones positivas como el disfrute o la felicidad y tienden más a alejarse de la ira, la tristeza y el estrés, hasta el punto que, continúa el informe, cada pulgada adicional de altura (aproximadamente 2,5 cm.) tiene el mismo efecto en el informe de satisfacción personal que un 4% de aumento en los ingresos familiares.
Casualidad o ciencia, lo cierto es que los tres estudios apuntan en la misma dirección y, como revela el realizado por Gallup, la principal razón por la cual las personas más altas se sienten mejor es que están mejor educados, tienen mejores puestos de trabajo y tienen mayores ingresos, y todos sabemos que el dinero (...) es un poderoso vaticinador de satisfacción en la vida.
Lo admitamos o no, lo cierto es que el físico importa y así lo demuestra la estadística, aunque lo políticamente correcto se empeñe en decir que no.
Felicidad y centímetros están directamente relacionados (y no, no pienses lo que estás pensando) pues si bien es cierto que estamos deseando reducir los de la cintura y las caderas,
valoramos de manera mucho más positiva que la cinta métrica nos dé una alegría y nos diga que hemos crecido. Si no es para
sentirnos mejor y más seguras de nosotras mismas, ¿por qué nos encaramamos cada mañana a doce centímetros de
tacón?