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Bimba Bosé: “Yo también odio a Bimba”

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Quizás por la imagen de mujer fuerte, apartada de todo convencionalismo, de aspecto andrógino, rasgos angulosos y llenos de personalidad, es habitual asomarse a la figura de Bimba Bosé con cierta precaución, sin saber con qué se va uno a “enfrentar”. Pero esta mujer es pura dulzura. No sólo en lo que cuenta, sino en cómo lo cuenta, casi a media voz, como para no molestar. Son las nueve de la mañana de uno de los días más fríos del invierno y Bimba se muestra cálida desde la primera pregunta. Es cierto que está deseando dar a conocer su primera película como coprotagonista, “El cónsul de Sodoma”, inspirada en la vida del poeta Jaime Gil de Biedma. Pero también porque ella es así: rotunda, sincera, tímida y encantadora.

MUJER HOY. Echando un vistazo en Google para ver qué se dice de usted, he visto que tiene entrada en la Wikipedia. ¿Le sorprende?

BIMBA BOSÉ.
¡Me hace ilusión! No sé quién lo ha hecho, pero está muy bien documentado. Estoy contenta con la entrada.

MH. En la página aparece como modelo, diseñadora y cantante. ¿Con cuál de esas tres profesiones se siente más identificada?

BB.
Con la de cantante, porque creo que engloba las otras. Puedes ser cualquier cosa mientras estás cantando; en el escenario también eres modelo y un poco actriz. Puedo expresarme al 100%. Eres tú, pero también puedes dejar de ser tú. Sí, como cantante es como más siento que estoy participando.

MH. Es una mujer polivalente, empresaria, socia de David Delfín…

BB.
Sí, formo parte de la empresa a la que pertenece David Delfín. Aunque tengo un porcentaje equivalente al de los otros socios: David, Gorka y Diego. No me siento muy empresaria. Hablamos las cosas, participo, pero no tomo las decisiones finales.

MH. En su grupo musical, The Cabriolets, trabaja con Diego, su marido. Y también son socios en David Delfín. Pasan mucho tiempo juntos…

BB.
¡Todo el rato! Y a veces necesitamos un poco de descanso [risas]. Hay que tener claro que cada uno somos un individuo. Por eso, también procuramos tener proyectos por separado.

MH. Tiene imagen de ser una mujer de espíritu libre, que hace lo que quiere, sin convencionalismos. ¿Es así o es sólo apariencia?

BB.
Intento que sea real, pero hay que trabajarlo. En mi caso se da por sentado que es sencillo. ¡Pero hay tanto con lo que romper! Quiero crear mi camino. Aunque también soy muy clásica.

MH. ¿Clásica, en qué sentido?

BB.
Me he casado. Tengo una hija, un marido, una familia… Aunque trato de abrir nuevos caminos: un clásico renovado [risas].

MH. Ese espíritu libre tiene que ver con la familia en la que se ha criado, con la educación liberal, cultural, artística que ha recibido.

BB.
Está claro, pero creo que también tiene que ver con la genética. Yo veo a mi hija y ya tiene facilidad para actuar. Es una gran actriz, con sólo cinco años. Y le encanta la música… Son cosas que le salen innatas, de manera natural, que tiene muy metidas en las venas. Y también está rodeada de un ambiente propicio.

MH. En ese ambiente, ¿ha sido difícil encontrar su sitio?

BB.
En mi caso han sido todo puertas abiertas y lo he aprovechado. Gracias a Miguel [Bosé, su tío] he conocido a mucha gente del ámbito musical a la que he consultado. Ha sido como una biblioteca de consulta para saber hacia qué camino dirigirte.

MH. Y hablando de espíritus libres… ¿Es así su personaje en “El cónsul de Sodoma”, Isabel Gil-Bel, musa de la “gauche divine” barcelonesa?

BB.
Totalmente. De hecho, sufrí una identificación inmediata. Cuando leí el guión, me quedé prendada. Me pareció tan fácil…

MH. Ha sido lo primero que ha hecho en el cine.

BB.
Sí, porque tuve dos oportunidades hace tiempo. Una con Bigas Luna, que no salió adelante, y otra cuando tenía 15 o 16 años para “El amante”, la película francesa de Jean Jacques Annaud. Pero a mi madre no le interesaba; yo estaba estudiando y no me lo planteé en serio, así que ni hice el casting… Y a veces pienso que sí me hubiera gustado empezar antes en el cine.

MH. ¿Le apetece repetir experiencia cinematográfica?

BB.
Muchísimo, pero con calma. Primero hay que ver qué sucede con esta película. Pero no tengo prisa, porque la música es la prioridad. Ocupa la mayor parte de mi tiempo. Es el hilo conductor de mi vida profesional.

MH. “El cónsul de Sodoma” está rodeada de polémica desde antes de estrenarse. ¿Cree que la película se lo merece?

BB.
No sé si tanta, pero sí que es una manera de llamar la atención. Espero que no sea la única. En realidad no es más que una historia de amor. Y es muy didáctica para quienes no conozcan la obra de Gil de Biedma.

MH. Se la define como una mujer andrógina, ambigua. ¿Cómo lo ve?

BB.
La ambigüedad siempre ha acompañado a Miguel y eso me encanta. Si encima tengo el privilegio de seguir con ese testigo, genial. Es algo natural en mí. Cuando tenía siete años, los niños me preguntaban si era un niño o una niña. Era algo de lo más natural. Yo respondía “soy una niña, ¿no ves que tengo pendientes? Además, ¿qué más te da?”.

MH. ¿Qué tiene de niña?

BB.
¡Todo! Soy muy caprichosa, un poco naïf y tengo la ilusión de una auténtica cría para muchas cosas.

MH. ¿Y qué tiene de Eleonora, su verdadero nombre?

BB.
Muy poco. Es un nombre muy serio para mí [risas]. Quizás Eleonora se asocie más con esa imagen de mujer dura y andrógina y yo me empeño más en ser Bimba.

MH. De su abuela Lucía Bosé habrá aprendido mucho… Aunque no transmite la idea de la abuelita tierna y encantadora.

BB.
Es una abuela del siglo XXI. En realidad es la “mammy” –antes era la “mammy blue”, pero ya no lleva el pelo teñido de azul–. Es una mujer súper fuerte. Y además muy desprendida. No tiene ningún apego a nada. ¡Es total!

MH. Parece que las mujeres de su familia poseen mucho carácter.

BB.
Muy duras en todo, lo bueno y lo malo. Cuesta llegar al fondo de una Bosé y una Dominguín. Somos desconfiadas. Quizás es que tenemos un escudo muy marcado. Y yo me he ido abriendo. Soy muy tímida. Al principio me costaba mucho hablar.

MH. Es inevitable que la gente piense que su éxito tiene que ver con su apellido… ¿Le molestan esos comentarios?

BB.
Me dan igual. No puedo pararme a pensarlo, porque eso te quita energía. Me gusta leer las críticas para sacar el beneficio de cada una de ellas. Pero a veces me sorprende el odio que puedo llegar a provocar: hay una plataforma en Facebook para odiar a Bimba Bosé. Y te digo, me he apuntado. Creo que es muy positivo, porque al final, el odio está a esto (deja un mínimo espacio entre el índice y el pulgar) del amor.

MH. Da conciertos, rueda películas, compone, desfila como modelo… ¿Cómo concilia todo eso con la maternidad?

BB.
Muy bien, la verdad. No tengo la sensación de que Dora sea una niña que esté abandonada. Somos unos padres activos, tanto laboralmente como en casa. Tenemos una chica que se ocupa de ella cuando no estamos y organizamos las agendas. Yo estoy acostumbrada a eso por la infancia que he vivido. Lo que sí tenemos claro es que el tiempo que pasamos con Dora es de calidad. Aunque también hay que saber cortar y decidir que a veces compensa estar con tu hija más que ninguna otra cosa.

MH. ¿La maternidad ha cambiado mucho su forma de entender la vida?

BB.
En muchos sentidos. Todas esas hormonas que salen a flote me dieron una energía increíble. Y sigo así porque tener un hijo es un motor de motivación. Por otro lado, la maternidad ha hecho que adquiriera más compromisos.

MH. ¿Con qué se ha comprometido?

BB.
Para empezar, con mi marido. Luego con ella. Eso de poder conciliar mi vida con la suya y al mismo tiempo seguir siendo libre. Porque hay mucha gente que renuncia a tener hijos por lo profesional y me parece admirable.

MH. También hay gente que renuncia al trabajo por los hijos…

BB.
Es cierto. Y creo que está bien porque que haya madres que renuncien a todo para dedicarse a sus hijos me parece bellísimo. Mi madre es uno de esos casos. Sólo vive por sus hijos. Pero yo sí quería llegar al equilibrio para poder hacer ambas cosas.

PASARELA, MÚSICA, CINE...

• En realidad se llama Eleonora Salvatore González y nació en Roma el 1 de octubre de 1975. Empezó en el mundo de la música trabajando en un sello musical de su tío Miguel Bosé. Actualmente es la cantante del grupo The Cabriolets.

Sus pinitos como modelo los inició en la firma Locking Shocking, a la que siguieron contratos con firmas extranjerasm como Levi’s.

El 15 de enero se estrena su primera película, “El cónSul de Sodoma”, sobre la vida del poeta Jaime Gil de Biedma.

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