Hija de uno de los fundadores de Boulevard, Cayetana no ha tenido una vida familiar sencilla. La temprana muerte de sus padres, y unos hermanos que no han dudado en utilizarla muchas veces a su antojo, han contribuido de manera inevitable a ello y han marcado su carácter de por vida.
Aunque tras su apariencia de seductora nata y mujer de éxito, la pequeña de la familia De la Vega presenta unas notables carencias afectivas que se han visto agravadas por todo tipo de desengaños amorosos. Primero fue Álvaro Aguilar, director de Boulevard, hijo del otro fundador de la revista y su novio de toda la vida. Las continuas infidelidades con espectaculares modelos y las mentiras que siempre rodearon su relación no le hicieron tanto daño a Cayetana como la doble vida con la que le engañó mientras vivía una historia de amor pseudointeresada con su fea secretaria, Beatriz Pérez Pinzón.
Después llegó un fotógrafo que parecía el hombre ideal, pero que no resultó ser otra cosa que un vulgar estafador. Daniel Echegarai Jr., el flamante heredero del BCA y soltero de oro por excelencia, fue el siguiente hombre que ocupó el corazón de la directora de contenidos de Boulevard. Aunque se mostraba profundamente enamorado de la guapa morena, finalmente resultó ser homosexual y acabó casándose con el mejor amigo de esta. Sin embargo, en esta ocasión fue ella la que tomó la iniciativa antes de que esta enrevesada historia estallara y le cambió por una apasionada relación con el mensajero de la revista, Jota, un joven muy atractivo pero que se salía por completo del mundo de lujo y alta sociedad al que Cayetana siempre había pertenecido.
En la actualidad, el corazón de Cayetana está desocupado, aunque su recién estrenado compañero de piso Nacho, abogado de Boulevard y ex novio de su odiada Bea, empieza a desatar sentimientos encontrados en la atractiva ejecutiva.
Sin embargo, los dos pilares de apoyo sobre los que se sustenta la inestable vida de Cayetana son sus fieles e inseparables amigos Richard de Castro, director de arte de Boulevard, y Bárbara Ortiz, la ocurrente Barbi loca rubia que no deja de meterle en mil y un embrollos.
El personaje de Cayetana de la Vega lo representa Mónica Estarreado. Aunque esta madrileña de 33 años comenzó como modelo, su espectacular físico no paso desapercibidos a los cazatalentos de la televisión, que pronto la llamaron para participar en programas de gran éxito a principios de los noventa como “La quinta marcha” o el “Karaoke”, junto a Paco Morales.
Pero sin duda fue con “El Súper” con la serie con la que se catapultó al éxito televisivo. Después llegarían otras de gran renombre que la afianzaron como un rostro reconocido dentro de la pequeña pantalla, como “Al Salir de Clase”, “Paraíso”, “La verdad de Laura” o “Calle Nueva”. En el cine, ha participado en películas como “Año Cero” o “En la ciudad sin límites”, entre otras.