Trabajo

Elena Rivera: del colegio a la televisión

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Con seis años la vimos cantar en el programa “Menudas Estrellas”, imitando a Paloma San Basilio. Con ocho, en el 2002, ganó el concurso “Se busca una estrella”, que le dio la oportunidad de grabar varios discos. Pero fue hace cuatro años cuando su carrera artística dio un giro radical: Elena Rivera, zaragozana de 16 años, fue seleccionada para interpretar a Karina, la mejor amiga de Carlitos en la serie “Cuéntame cómo pasó”, la popular serie de TVE. “Fue toda una sorpresa. Me presenté por probar, pero jamás pensé que iba a ser elegida. Éramos muchas candidatas y, además, nunca había hecho ningún trabajo como actriz. Cuando mis padres me dieron la noticia, estaba con mis amigas y todas empezamos a saltar de alegría. Fue algo inesperado”, cuenta Elena.

Los estudios, ante todo

Sin embargo, antes de empezar a rodar, sus padres le pusieron una condición: que continuara con sus estudios. “Para nosotros fue una alegría tremenda, porque la vimos muy ilusionada y le apetecía probar, pero por encima de la interpretación está su formación. Tras hablarlo, ella se comprometió a seguir con sus clases y a aprobar el curso. Y así ha sido hasta hoy”, explica su padre, Miguel Rivera, que tiene 48 años y es maquinista de Renfe. La madre, Ana Villajos, añade: “Al principio, estábamos un poco nerviosos, porque este mundo era nuevo para nosotros y nos daba miedo que Elena pudiera descentrarse y redujera su rendimiento escolar. Pero para nada, siempre ha tenido claro que esto era un hobby y que su prioridad era sacar su curso adelante”. Desde entonces, Elena compagina sus estudios de Bachillerato en Zaragoza con la grabación de la serie.

Como cualquier chica de su edad, acude todos los días a clase. El problema llega cuando comienza el rodaje en Madrid. Por eso, Elena cuenta con una tutora en el plató que le ayuda a hacer los deberes, a resolver las dudas y a preparar los exámenes. Además, sus profesores y compañeros del colegio Santo Domingo de Silos la ayudan para que pueda seguir con su trabajo. Ser actriz le proporciona unos buenos ingresos, pero ella lo tiene claro: “Para mí, el dinero es lo de menos; de eso se encargan mis padres. Yo voy a rodar, me lo paso fenomenal, aprendo mucho... y tan contenta”, cuenta la joven. Para su padre éste es un asunto muy delicado: “Decidimos meter todos sus ingresos en una cartilla a su nombre, para que cuando sea mayor lo emplee en su formación, y así será”.

Divertida, sociable y natural, así es Elena que, a pesar de que tiene representante, concede entrevistas y participa en galas y concursos de televisión, lleva la vida de cualquier adolescente española. “Por el hecho de salir en la tele, mi vida no ha cambiado. Sigo yendo al mismo colegio y mantengo mi grupo de amigas. La única diferencia es que ahora la gente me reconoce por la calle y me pide que me haga una foto con ellos o que les firme un autógrafo, nada más”.

Más madura

Su madre, que tiene 43 años y es ama de casa, no cree que las cosas hayan cambiado: “En casa la tratamos igual y tiene las mismas normas que antes, por ejemplo a la hora de llegar a casa por la noche o de colaborar en las tareas domésticas”. “Es más –añade su padre–, no dejo de inculcarle la filosofía del esfuerzo en lo que uno hace, porque ahora se lleva lo de triunfar por salir en la tele y yo no estoy de acuerdo con esta opción. Y no dejo de repetirle que no se crea todos los halagos que le dicen, porque mañana, si la serie desaparece, nadie se acordará de ella”. Elena ha crecido al tiempo que su personaje en la serie. Entonces, ¿ha cambiado? “Sí se ha hecho más responsable y ha madurado antes, porque como está con adultos más tiempo, pues se le nota”, dice su madre, que le acompaña en todos los rodajes. “Pero, sigue teniendo tanta chispa y espontaneidad como antes”, apostilla con orgullo su padre.

Dos chicas muy diferentes

Dentro de unos días Elena se va de viaje de fin de curso a Italia. A la vuelta le espera la tercera evaluación y, en mayo, la grabación de la nueva temporada de la serie más vista de televisión. “La verdad es que me parezco poco a Karina, el personaje que interpreto. Quizás nuestro punto en común es lo decidida que soy y el pronto que tiene, nada más. No me interesa la política, ni soy tan lanzada con los chicos como ella. Recuerdo, que en los primeros capítulos lo pasé mal, porque le tenía que dar dos tortas a Carlitos y, como no soy así, me costaba... pero al final lo hice, por exigencias del guión”.

Elena asegura que lo mejor de trabajar en televisión es lo mucho que está aprendiendo de la historia de España y lo peor, “que no puedo cambiar de corte de pelo por el personaje de Karina, y los madrugones, el frío y el calor que pasamos para grabar algunas secuencias. Pero a pesar de todo, me compensa, no lo cambiaría por nada”, explica con seguridad. ¿Y el futuro? Elena piensa en él sólo a corto plazo. “Me encantaría continuar en la serie, pero sé que algún día se acabará. Por eso, en cuanto haga la Selectividad, quiero hacer Arte Dramático y prepararme para ser una buena actriz”.

Su lista de favoritos

Mi película preferida... “Grease”. 

La última que he visto... “El curisoso caso de Benjamín Button”. 

El libro que estoy leyendo... “El niño con el pijama de rayas”, de J. Boyne. 

Una canción... “Corazón latino”, de David Bisbal. 

Mi deporte... la natación. 

Un actor... Johnny Depp. 

Una pasión... ir de compras.

Buenos ejemplos...

Muchas grandes estrellas del cine han iniciado sus carreras cuando eran niños. Unos lograron mantenerse, a otros les superó la fama y el dinero, y cayeron el olvido. 

Jodie Foster. A los 14 años alcanzó su primer éxito cinematográfico con “Taxi driver”, que le valió una nominación para los Oscar. Después protagonizó títulos tan conocidos como “El silencio de los corderos” o “Contact”. 

Reese Witherspoon. Debutó a los 14 años en la película “The man in the moon”. Recibió el reconocimiento de sus compañeros con un Oscar, por su interpretación de la cantante de country June Carter, en “Walk the line.” 

Natalie Portman. A los 12 años se puso delante de una cámara en la cinta “El profesional”. Luego le han llovido los papeles protagonistas, como el de la reina Padme Amidala en la “Guerra de las Galaxias”. Su último gran éxito, “Las hermanas Bolena”, junto a Scarlett Johansson.

... y otros que no lo son tanto
 
Macaulay Culkin. El pequeño actor triunfó con las películas de la serie “Solo en casa” y amasó una gran fortuna, pero cayó en el olvido en cuanto las espinillas empezaron a asomar a su rostro. Además, se separó de sus padres porque intentaban controlar su carrera cinematográfica y su fortuna. 

Drew Barrymore. La niña de “E.T., el extraterrestre” cayó en el infierno del alcohol y las drogas. Tras varias desintoxicaciones y recaídas, ha vuelto al cine con títulos que han pasado por la pantalla sin pena ni gloria. 

Haley Joel Osment. La película “El sexto sentido” lo dio a conocer como una estrella en potencia y con ella logró las nominaciones al Globo de Oro y al Oscar. Lo último que supimos de él es que le detuvieron en 2007 por conducir ebrio y con exceso de velocidad.

MANUAL PARA PADRES

La psicóloga Laura Herrero, del gabinete psicológico Zubimusu, de San Sebastián, señala las claves para educar a un joven que se dedica al mundo del espectáculo

Cuidado con los halagos. Su autoestima está en pleno desarrollo y ésta debe sustentarse en sus puntos fuertes y en sus virtudes, no en los cantos de sirena. 

Atención a los valores. Es esencial impulsar los valores más auténticos, basados en el esfuerzo y el trabajo, el respeto y la solidaridad. 

Pensar a largo plazo. Es bueno que disfrute de su experiencia, pero es necesario que se labre un futuro profesional y se prepare lo mejor posible. Así será menos manipulable. 

El significado de lo efímero. Es muy probable que el momento de gloria pase y que vengan horas bajas en las que nadie se acuerde de él e, incluso, pueda recibir críticas. 

La filosofía del esfuerzo. Aquello que llega rápido y sin esfuerzo, se va de la misma manera. 

Adolescente, ante todo. Es importante que siga ocupando el rol que le corresponde. Es actor fuera, pero en casa sigue siendo un hijo que debe acatar las normas. 

El entorno de siempre. Es importante que mantenga su grupo de amigos para que no pierda la referencia de lo que es la vida de un adolescente “normal”. 

Ganancias bien administradas. Es indipensable que lleves las cuentas con sentido común. Valora su esfuerzo y trabajo, pero no te dejes sobrepasar por la situación. 

Sin sobrecargas. Nunca debe asumir la responsabilidad de ayudar a su familia, convirtiéndose en sustento, no sólo económico, sino también moral, al ser el orgullo de todos. 

En familia. Con sus hermanos pueden surgir celos y complicaciones en las que debes mediar.

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