Ana Calvo

Autor: EFE
La ex candida a la presidencia de Colombia, Ingrid Betancourt, se ha convertido en una de las mujeres más galardonas este año y, según afirma EFE, hasta podría recibir el Premio Nobel de la Paz. Tras sufrir un secuestro de más de seis años por parte de las FARC, la política franco-colombiana fue liberada hace a penas unos meses y, desde entonces, no ha dejado de luchar y movilizarse para intentar poner fin al cautiverio de los centenares de personas que aun viven el infierno de este grupo terrorista.
La fortaleza, la valentía y la dignidad de las que Ingrid Betancourt ha hecho gala durante todo este tiempo, sin duda han sido decisivas para el jurado de los Príncipe de Asturias a la hora de decantarse por ella como candidata idónea a recibir el Premio de la Concordia 2008. Además, según ha asegurado el Presidente del Jurado y Jefe del Gobierno Asturiano Vicente Álvarez Areces, el reconocimiento a Ingrid se hace así extensible “a todos aquellos que en el mundo están privados de libertad por la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la violencia terrorista, la corrupción y el narcotráfico”.
Las reacciones tras hacerse público el fallo del Premio no se han hecho esperar. Una emocionada, y humilde, Ingrid Betancourt agradeció el apoyo del pueblo español, al igual que hiciera cuando fue liberada hace ahora dos meses, y declaró que el premio es, sobre todo, “un feliz presagio para quien sí la merece, mi amada Patria, Colombia, sedienta de Concordia y de Paz”.
Los Príncipes de Asturias declararon, tras enviarle a la ex candidata de Colombia un telegrama de felicitación, que "La concesión del Premio de la Concordia supone un reconocimiento al extraordinario coraje de Ingrid Betancourt en la lucha por la democracia y contra toda forma de represión, por el que se ha convertido en símbolo de libertad y de esperanza para millones de personas en todo el mundo". El líder del Partido Popular y actual presidente de la oposición, Mariano Rajoy, se ha puesto también en contacto con Betancourt para darle su “más sincera enhorabuena” y manifestarle su admiración por “la lucha esperanzada contra la sinrazón del terrorismo” que lleva a cabo la política franco-colombiana.
Por su parte, el Presidente colombiano Álvaro Uribe se puso en contacto con Betancourt nada más enterarse de la concesión del premio y, tras felicitarla, la definió como “un símbolo en favor de la libertad en el mundo entero” que “llena de orgullo” al pueblo colombiano. Además, el embajador de Colombia en España, Carlos Rodado Noriega, afirmó que este premio “es un reconocimiento al valor y a la tenacidad con que todos los secuestrados del mundo afrontan la tortura y las penalidades a las que se ven sometidos por el terrorismo”.