Virginia Madrid

Autor: LUIS MALIBRÁN
Compite profesionalmente como doma clásica. Tiene 41 años y entrena en Barcelona. ObtuVo la medalla de bronce individual y medalla de plata por equipos en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. ¿Su sueño? Ganar el oro en Pekín.
"Me encantan los caballos desde que era niña, pero decidí que quería dedicarme profesionalmente a la equitación a los 28 años. Es algo que me apasiona y me hace feliz. Cada día me levanto a las siete de la mañana y, tras un buen desayuno, entreno con mi caballo desde las ocho hasta las dos de la tarde. Luego hago preparación física con mi entrenadora personal. Como con la competición se gana poco dinero, compagino mi carrera deportiva con mi empresa inmobiliaria. Llevo más de 15 años compitiendo a nivel profesional en doma clásica y nunca me he sentido discriminada por ser mujer. De hecho, el ambiente es muy bueno entre los compañeros. Mi caballo Beauvalais y yo hemos sido la pareja perfecta en la pista, con él gané las medallas en las Olimpiadas de Atenas. Antes de cada prueba le susurraba: “Vamos allá”, y él me escuchaba. Por eso, sufrí un gran disgusto cuando se lesionó y tuve que retirarlo de la competición. Ganar dos medallas para tu país es una satisfacción inmensa, confirma que el trabajo vale la pena. Se las dediqué a mi padre, muy emocionada. Ahora mi meta es conseguir otra. Y en el plano personal, quizá adoptar un niño”.
MUY PERSONAL
Su mejor momento. “Cuando logré las medallas de plata individual y el bronce por equipos en el Campeonato del Mundo de Jerez en el 2002. Fueron muy especiales, porque fueron las primeras”.
Una manía. “Escuchar música house antes de salir a la pista con mi caballo”.
Un objetivo. “Conseguir subir al podio en Pekín”.