Inmaculada Ruiz

Autor: EFE
Foto: La cantante portuguesa Dulce Pontes (i) y la española Estrella Morente (d).
Y el fado tiene duende, por supuesto. Cuando estas dos artistas se suben juntas al escenario, cualquier cosa es posible. Las hemos reunido para que nos hablen de sus similitudes, su forma de cantar y los conciertos que compartirán este verano.
La voz de Dulce ha paseado la belleza melancólica del fado por todo el mundo; la de Estrella ha heredado de la estirpe Morente el poderío de quien se sabe flamenco. Ahora, las dos voces se unen en el recital “Dulce Estrella”, que ya ha comenzado su periplo por numerosas ciudades de España.
MUJER HOY. Van a subir juntas a muchos escenarios en la gira de este verano y van a compartir sus repertorios, que son muy diferentes. Pero ¿qué tienen las dos en común?
Dulce Pontes. Tantas cosas... Perdemos móviles con mucha facilidad, tenemos dificultad para llegar puntuales al aeropuerto [risas]. Muchas cosas: la sensibilidad, la humildad.
Estrella Morente. De dulce no tengo nada, porque soy muy agresiva. ¡Es una broma! Yo, de Dulce Pontes tengo la escuela que ha creado, una manera de cantar diferente, que es capaz de sacar las cosas que parecen encajadas dentro de unos cánones. Ella, de pronto, se pone a cantar con José Carreras. ¡Y se entera la ópera! Porque estamos hablando de una gran soprano. Ha abierto un campo para los jóvenes que nos dedicamos a cantar. Mi primera minicadena la estrenó ella, a través de un disco suyo que trajo mi padre. En casa se la ha admirado mucho. Yo sé con quién estoy.
M.H. ¿Esto va a ser un duelo entre artistas o una fusión de voces?
D.P. Es una fusión.
E.M. Podría existir también la posibilidad del duelo, que se da en el toreo.
D.P. Pero entre dos cantantes, no.
M.H. ¿Qué admira Dulce de Estrella?
D.P. Muchas cosas: su garra, su cante, su danza, su expresión de artista completa.
E.M. Olé, qué fuerte...
D.P. ¡Antes tú me has llamado soprano!
M.H. ¿Cuándo se conocieron?
D.P. Esta gira ha sido nuestro primer encuentro.
M.H. ¿Cómo surgió la idea?
D.P. Como un aire, como un viento.
E.M. Estoy de acuerdo.
D.P. Cuando me hablaron del tema, me pareció muy interesante, aunque yo no conocía nada a Estrella, ni siquiera como artista; ahora soy fan.
M.H. ¿Quién lleva la voz cantante?
D.P. Las dos.
E.M. A mí me encantaría que ella llevara las riendas de todo, pero no quiere. Es tan humilde...
D.P. Claro, es que lo tenemos que hacer juntas. Si se trata de dos personas que se funden, no puede haber una líder.
M.H. ¿Qué tienen en común España y Portugal?
D.P. Las playas.
E.M. Yo he pensado lo mismo: las playas, el mar.
M.H. ¿Y el fado y el flamenco?
D.P. El duende.
M.H. ¿Y el flamenco, tiene “saudade”?
E.M. Sí, claro.
D.P. ¡Cómo no!
M.H. ¿Cuál es su punto fuerte?
D.P. El mío, la perseverancia.
E.M. El mío, no. Me es difícil ser constante, soy como el río. ¡
M.H. Pero no revele sus defectos! Le he preguntado por una cualidad.
E.M. Es que prefiero que sean los demás quienes las digan.
Está bien. Dulce, diga cuál es el punto fuerte de Estrella.
D.P. La humildad.
E.M. ¡Andaaaa! Gracias, maestra.
M.H. ¿Qué valor le dan a la imagen en su arte?
E.M. El suficiente.
D.P. La uso como complemento de lo que quiero transmitir. En el escenario tengo que estar cómoda. La ropa no debe distraer, sino acompañar a los movimientos. Estoy con Estrella, la imagen es importante. Al principio me gustaba mucho la pulcritud del traje de chaqueta, la camisa... No me gustaba llevar los brazos al aire. He cambiado de opinión.
M.H. Para salir al escenario, ¿hay algo que lleven siempre?
D.P. Me encantan los pendientes, sobre todo los de filigrana, del norte de Portugal. Tengo también un corazón de filigrana, grande y de plata dorada, y me lo pongo siempre que subo al escenario.
E.M. Antes siempre llevaba un pericón, un abanico grande. Me lo compré de todos los colores ¡y tuve una racha de pericón! [risas] Mi padre me dijo: “Hija, queda muy bonito, pero tampoco hace falta que lo saques siempre”. Se convirtió en un compañero de escenario muy especial. Escondía la boca, podía abrazarme a él. Me ayudaba, me ha quitado muchas calores en el escenario... Pero ya no dependo de él.
M.H. ¿Qué esperan, en el terreno personal, de esta gira?
D.P. Lo pasaremos muy bien, disfrutaremos cantando.
E.M. Dulce ha tenido un detallazo al compartir escenario conmigo. Para mí será un aprendizaje y una oportunidad única.
M.H. ¿Cómo se lo ha tomado la familia?
E.M. ¡Si se vienen todos!
M.H. ¿Los niños también?
E.M. Intentaremos llevarnos a las criaturas.
D.P. Sí.
M.H. ¿Se conocen?
D.P. Sí, se llevan muy bien. Estrella, tienes que ver las fotos que les hice el otro día. Sacamos un montón, algunas muy cómicas.
E.M. ¡No me digas! Qué bueno, a mi hijo Currito le encantaría tenerlas.
M.H. Dulce, ¿ha cantado alguna vez flamenco?
D.P. “Fadenco”, una palabra que se me acaba de ocurrir ahora.
E.M. ¡Qué bueno! Ella canta lo que quiera, es una artista maravillosa.
M.H. Elijan una canción para escuchar toda la vida.
D.P. Si tengo que elegir una para toda la vida, incluso cuando muera, sin dramas, sería “Prélude à l’après-midi d’un faune” (Preludio a la siesta de un fauno), de Claude Debussy.
E.M. Varias. Me gustan mucho “Quizás lejana”, de Juan Manuel Cañizares, “Cantando bajo la lluvia” y el adagio de Samuel Barber, que es lo que quiero escuchar cuando me vaya.
GIRA DULCE ESTRELLA
16 julio: Córdoba
18 julio: Lorca (Murcia)
22 julio: Madrid
23 julio: Valladolid
26 julio: Cádiz
30 julio: Pamplona
08 agosto: La Granja (Segovia)
04 agosto: Perelada (Gerona)
12 agosto: Pontevedra
13 septiembre: Sevilla