"Cuando gané el bronce en Atenas, me quedé en blanco. Fue en el podio cuando me di cuenta de que mi sueño se había hecho realidad. Fue uno de los momentos más bonitos de mi vida. Llevo 13 años en este deporte y me gusta tanto como al principio. Mi día a día es vertiginoso. De ocho a 11 de la mañana, clases; entrenamiento hasta las dos; almuerzo; de tres a cinco y media de la tarde, estudio; entrenamiento hasta las nueve y media, cena, ducha y a la cama. Es duro pero, como la gimnasia es mi vida, no me supone sacrificio compatibilizar mi formación y mi carrera deportiva. Tras Bachillerato, me gustaría estudiar Periodismo. También querría dar lo mejor de mí hasta que me retire y, luego, abrir un centro de gimnasia o ser entrenadora”.
FICHA PERSONAL
Su mejor momento. “En los Juegos de Atenas. Y no sólo cuando gané la medalla, también en toda la final por equipos”.
Una manía. “Mientras dura la competición no puedo mirar a mis compañeras ni felicitarlas cuando hemos terminado el ejercicio”.
Un objetivo. “Participar en Pekín y realizar un buen ejercicio”.