Rafael Pontes
Desde que saltó al ruedo musical gracias a un gato maullador, asegura que cada disco ha reflejado un momento de su vida. “De Ley” (1992), “Siento” (1994), “Mucho por vivir” (1996), “Jugar a la locura” (1999), “Muchas flores” (2001), “De mil colores” (2003), “Contigo me voy” (2006) y “Parte de mí” (2008). Descubre lo que cada albúm significa para ella.
1992. “DE LEY”. “Mi gato”, “Sabor sabor”… “Creé el estilo musical de mi carrera, que no es fácil. Ése ha sido mi mayor logro. Y tenía a mi lado a mi hermano Antonio, un poeta maravilloso”.
1994. “SIENTO”. “La energía de este disco es casi más de mi hermano que mía. Sale por cada poro de cada canción”.
1996. “MUCHO POR VIVIR”. “La vida me desgarró como una bestia, llevándose a mi madre y mi hermano en menos de un mes. Me quedé sola, y estaba rajada. Me agarré a vivir”.
1999. “JUGAR A LA LOCURA”. “Lo reconozco, me volví loca, rota de dolor. Estaba heavy y no quería cantar nada suave. Cambié de estilo y a la gente no le gustó. Pero bueno, me siento orgullosa de él”.
2001. “MUCHAS FLORES”. “Fue mi explosión personal, volví a ser la que era. Encontré la felicidad, una familia y el amor de mi hija Lola”.
2003. “DE MIL COLORES”. “Estaba tan contenta de encontrar lo que encontré. ¡Fíjate si me duró la explosión”.
2006. “CONTIGO ME VOY”. “Encontré un punto más sereno, menos explosivo. Este disco me pilló con 40 años, otro hijo... en paz”.
2008. "PARTE DE MÍ"(Universal). Es el octavo disco de esta artista y su homenaje a 11 canciones que han marcado su vida. En su selección hay boleros (“Algo contigo”, de Chico Novarro), merengues (“Ojalá que llueva café en el campo”, de Juan Luis Guerra) o baladas (“La distancia”, de Roberto Carlos), todas reinterpretadas por Rosario. Y, por supuesto, no podían faltar los temas “flores”: “Cómo me la maravillaría yo”, de Lola, y “No dudaría”, de Antonio, son los dos elegidos.